El telescopio Swift de la NASA cayó sobre Indonesia tras casi 22 años en el espacio

Ciencia y tecnología 05 de noviembre de 2026 I24

El observatorio espacial reingresó a la atmósfera terrestre durante el miércoles y se desintegró sobre el norte de la isla de Sumatra. La NASA confirmó el descenso, aunque todavía no hay información oficial sobre posibles fragmentos que hayan llegado a la superficie.

El telescopio espacial Neil Gehrels Swift, perteneciente a la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), completó este miércoles su último viaje y reingresó a la atmósfera terrestre sobre el norte de Indonesia, poniendo fin a una misión científica que se extendió durante casi 22 años.

Según informó la agencia espacial estadounidense, la Fuerza Espacial de Estados Unidos confirmó que la reentrada ocurrió a las 7:39 (hora del este de Estados Unidos). El punto registrado se ubicó sobre la provincia de Sumatra del Norte, cerca de los 3,4 grados de latitud norte y 98,6 grados de longitud este.

Sin embargo, las autoridades aclararon que esa ubicación corresponde al momento en que el aparato atravesó la atmósfera y no necesariamente al lugar donde podrían haber llegado eventuales restos.

El observatorio pesaba aproximadamente 1.450 kilogramos y viajaba a una velocidad cercana a 22 veces la del sonido. Durante el descenso, la fricción y las altas temperaturas provocaron la desintegración de gran parte de su estructura. Hasta el momento no se confirmaron daños ni personas heridas por posibles fragmentos.

Antes de su reingreso, la NASA había advertido que algunos componentes del telescopio podrían resistir las temperaturas extremas y alcanzar la superficie terrestre.

La probabilidad estimada de que alguna pieza provocara daños a una persona era de una entre 2.100. Debido a la inclinación de su órbita, la posible zona de reentrada comprendía una franja entre los 20,6 grados de latitud norte y los 20,6 grados de latitud sur, que incluye regiones de América Latina, África y Asia.

El telescopio Swift fue lanzado al espacio en noviembre de 2004 con una misión principal prevista de apenas dos años. Sin embargo, permaneció operativo durante casi dos décadas, convirtiéndose en una herramienta fundamental para estudiar algunos de los fenómenos más energéticos del universo.

Su principal objetivo era detectar estallidos de rayos gamma, explosiones extremadamente potentes que permiten investigar fenómenos como las supernovas y la actividad de los agujeros negros.

También aportó información sobre galaxias, estrellas, cometas y asteroides. Sus observaciones contribuyeron a la publicación de alrededor de 7.000 trabajos científicos.

La NASA había intentado prolongar la vida del observatorio mediante una misión de rescate desarrollada junto a la empresa Katalyst Space. El objetivo era enviar una nave robótica que pudiera acoplarse al telescopio y elevarlo a una órbita más estable.

El vehículo LINK fue lanzado en julio de 2026, pero presentó problemas en su sistema de orientación y la operación terminó siendo cancelada.

Finalmente, el deterioro de su órbita y el aumento de la resistencia atmosférica provocaron su descenso. El 20 de octubre, el equipo científico dio por finalizadas sus operaciones.

De esta manera, el Swift concluyó una extensa trayectoria en el espacio, dejando un importante legado para la astronomía y el estudio de los fenómenos más violentos del universo.

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