Trump impone nuevos aranceles globales y declara una “independencia económica” de EE.UU.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles una serie de aranceles "recíprocos" que afectarán a productos importados desde más de 60 países. La medida incluye un arancel general del 10% y uno del 25% para los automóviles fabricados en el extranjero. Trump justificó la decisión como una forma de proteger la industria nacional y combatir lo que calificó como décadas de abuso comercial contra EE.UU.
Los aranceles, que son impuestos aplicados a productos importados, incrementan el costo de esos bienes dentro del país, afectando directamente a las empresas importadoras y, en muchos casos, a los consumidores. Expertos señalan que esta estrategia podría encarecer productos clave, especialmente en sectores como el automotriz, donde las cadenas de producción atraviesan múltiples fronteras. Según datos del Banco Mundial, EE.UU. tenía hasta ahora uno de los aranceles más bajos a nivel global.
Además del impacto económico, Trump utiliza los aranceles como herramienta de presión diplomática. Ejerció amenazas contra Colombia y Canadá para influir en decisiones políticas internas, reemplazando los canales tradicionales de negociación. Con esta política comercial agresiva, el presidente busca reducir el déficit comercial estadounidense, reactivar la manufactura local y reforzar su postura frente a potencias como China, aunque con el riesgo de escalar tensiones comerciales a nivel mundial.