


La Antártida registró uno de los niveles más bajos de hielo marino en casi 50 años
Ciencia y tecnología 13 de octubre de 2026 I24El hielo que rodea al continente antártico alcanzó una extensión máxima de 17,59 millones de kilómetros cuadrados durante el invierno de 2026. Según datos de la NASA y del Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo de Estados Unidos, se trata del tercer máximo más bajo desde el inicio de las mediciones satelitales, a fines de 1978.
La extensión del hielo marino que rodea a la Antártida volvió a ubicarse entre los valores más bajos de los registros históricos. De acuerdo con un análisis difundido por la NASA, la superficie congelada alcanzó su máximo anual el 14 de septiembre de 2026, con aproximadamente 17,59 millones de kilómetros cuadrados.
El registro representa el tercer máximo invernal más bajo desde que comenzaron las observaciones satelitales hace casi cinco décadas. El dato se suma a una serie de temporadas en las que la cobertura de hielo antártico se mantuvo por debajo de los promedios históricos.
Los registros muestran que, entre 1979 y 2014, la extensión del hielo marino antártico presentó una tendencia general de crecimiento cercana al 1 % por década, aunque con importantes variaciones entre años. Sin embargo, el comportamiento cambió a partir de 2015, con una reducción significativa desde 2016.
Durante 2012, 2013 y 2014 se habían registrado máximos invernales consecutivos, en contraste con los valores reducidos observados en los últimos años.
Los especialistas advierten que las fluctuaciones naturales del hielo marino antártico son amplias y que un solo registro no permite establecer por sí mismo las causas de una variación. Por eso, el seguimiento de las mediciones a largo plazo resulta fundamental para comprender la evolución de este fenómeno.
Para monitorear el hielo, los científicos utilizan satélites equipados con sensores de microondas capaces de distinguir entre las superficies cubiertas de hielo y las zonas de agua abierta. Esta tecnología permite obtener información incluso cuando hay nubes o durante los meses de oscuridad del invierno polar.
En términos científicos, la extensión del hielo marino incluye las áreas del océano que presentan una concentración de hielo de al menos el 15 %. Este indicador permite comparar las variaciones estacionales y los cambios registrados a lo largo de las décadas.
No obstante, la extensión no equivale al volumen total ni al espesor del hielo. Para evaluar de manera integral el estado de la región, los investigadores deben considerar también otras variables oceánicas y atmosféricas.
La geografía de ambos polos influye en el comportamiento del hielo. Mientras que el Ártico es un océano rodeado por continentes, la Antártida es una masa continental rodeada por el océano Austral.
Esta configuración permite que el hielo antártico se expanda ampliamente durante el invierno y retroceda con el aumento de las temperaturas durante el verano. Habitualmente, la extensión alcanza su máximo en septiembre y su mínimo en febrero.
El análisis de la NASA destaca la importancia de mantener las observaciones satelitales para determinar si los valores reducidos de los últimos años representan una tendencia sostenida o si se producen nuevas variaciones en las próximas temporadas.
La evolución del hielo marino constituye un indicador relevante para estudiar los cambios ambientales en las regiones polares. Por ello, los científicos continuarán comparando los máximos invernales y los mínimos estivales para comprender mejor la dinámica del océano que rodea al continente antártico.


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