


Súper El Niño: científicos piden medidas urgentes para anticiparse a sus efectos
Ciencia y tecnología 08 de octubre de 2026 I24Un grupo de investigadores de la Universidad de Bristol publicó en la revista médica The Lancet un plan de cinco medidas para reducir los posibles impactos sanitarios y sociales de un episodio de El Niño de gran intensidad hacia fines de 2026.
Un eventual “Súper El Niño” podría alterar las lluvias, las temperaturas, las cosechas y los sistemas de salud en distintas regiones del mundo. Ante este escenario, científicos de la Universidad de Bristol plantearon la necesidad de que los gobiernos y organismos internacionales aprovechen el margen de anticipación para reforzar la prevención.
El fenómeno se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial, capaz de modificar la circulación atmosférica y generar cambios importantes en los patrones de precipitaciones y temperaturas. Los especialistas advierten que sus consecuencias pueden incluir inundaciones, sequías, enfermedades infecciosas, problemas de abastecimiento de agua, malnutrición, deshidratación y golpes de calor.
El plan presentado en The Lancet propone cinco acciones principales:
1. Activar la prevención sanitaria internacional.
Los investigadores plantean que la declaración oficial de El Niño debería poner en marcha protocolos de prevención sanitaria y facilitar la coordinación y movilización de recursos hacia las zonas más vulnerables.
2. Reforzar los sistemas de alerta temprana.
Los gobiernos deberían mejorar la identificación de riesgos y contar con mecanismos que permitan anticipar lluvias intensas, inundaciones, calor extremo o escasez de agua. También recomiendan una mayor coordinación entre los organismos meteorológicos, los sistemas de salud y los servicios de emergencia.
3. Diferenciar El Niño del cambio climático.
Los científicos consideran necesario determinar cuánto de cada evento extremo puede atribuirse al fenómeno de El Niño y cuánto responde a las tendencias asociadas al calentamiento global. Esto permitiría diseñar respuestas específicas para cada región.
4. Monitorear de manera permanente los efectos sobre la salud.
La propuesta señala que no alcanza con evaluar los daños una vez finalizado el fenómeno. Se recomienda realizar un seguimiento continuo de enfermedades transmitidas por vectores, disponibilidad de agua y alimentos, deshidratación y otros problemas sanitarios.
5. Priorizar las medidas más efectivas.
Los especialistas también proponen evaluar el costo y la eficacia de las distintas intervenciones, especialmente en países con recursos limitados. Entre ellas mencionan el fortalecimiento de hospitales, sistemas de alerta, defensas frente a inundaciones y medidas para proteger la seguridad alimentaria.
En Argentina, especialistas también advirtieron sobre posibles efectos regionales. La investigadora del CONICET Matilde Rusticucci señaló que el episodio actual podría sostener las precipitaciones hasta febrero o marzo, con especial atención sobre las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay y las zonas del Litoral.
Los investigadores remarcan que la principal oportunidad está en actuar antes de que lleguen los impactos más fuertes. La anticipación que permite el monitoreo climático puede ser clave para preparar los sistemas sanitarios, la infraestructura y las redes de asistencia frente a un fenómeno cuya intensidad todavía dependerá de la evolución de las condiciones del Pacífico.



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