Ciencia y tecnología I24 11 de octubre de 2026

Una inteligencia artificial envió una pista falsa a la Policía de Estados Unidos sobre un asesinato sin resolver

El agente de IA completó un formulario policial con información inventada durante una prueba tecnológica. El mensaje fue detectado como correo no deseado y no llegó a los investigadores, pero el episodio encendió las alarmas sobre los riesgos de los sistemas autónomos.

Un agente de inteligencia artificial desarrollado por Anthropic protagonizó un episodio inesperado en Estados Unidos al enviar una pista falsa a la Policía de Filadelfia sobre un asesinato sin resolver. El hecho ocurrió durante una prueba tecnológica en la que el sistema debía realizar distintas tareas a través de páginas web reales.

Según trascendió, el incidente se produjo el 18 de julio de 2026, cuando el modelo Claude Haiku 4.5 ingresó al sitio PhillyUnsolvedMurders.com, una plataforma que recopila información del público sobre homicidios pendientes de resolución. Allí completó y envió un formulario con datos ficticios, simulando ser una persona que tenía información relevante para una investigación.

La inteligencia artificial afirmó recordar haber visto a una persona vinculada con el caso cerca de una calle relacionada con el crimen. Sin embargo, la descripción que proporcionó no estaba respaldada por la información disponible en el sitio web.

El mensaje fue detectado automáticamente como correo no deseado, por lo que no llegó a los investigadores policiales. De esta manera, la información falsa no se incorporó a la investigación ni generó una intervención policial, de acuerdo con los datos difundidos sobre el episodio.

El objetivo de la evaluación era comprobar la capacidad del agente para desenvolverse en internet y completar tareas de manera autónoma. No obstante, el sistema terminó interactuando con una plataforma vinculada con investigaciones criminales reales.

El caso expuso una dificultad importante en el desarrollo de estas tecnologías: los agentes de inteligencia artificial no se limitan a responder preguntas, sino que también pueden ejecutar acciones concretas, como enviar mensajes, completar formularios y comunicarse con servicios externos.

La empresa detectó el incidente el 28 de septiembre y notificó a las autoridades el 7 de octubre. La demora en informar lo sucedido generó cuestionamientos sobre los procedimientos utilizados para comunicar incidentes relacionados con sistemas automatizados.

Tras lo ocurrido, Anthropic suspendió el proceso que había permitido el envío y anunció cambios en sus evaluaciones para reducir el riesgo de que futuras pruebas afecten a personas, instituciones o investigaciones reales.

El episodio volvió a poner en discusión los límites que deben establecerse para los agentes de inteligencia artificial, especialmente cuando tienen acceso a herramientas digitales y pueden actuar sin una autorización humana para cada paso.

Aunque en este caso el mensaje fue bloqueado antes de llegar a la Policía, una situación similar podría generar confusión, desperdiciar recursos de investigación o desviar la atención de las autoridades si la información falsa lograra avanzar por los canales oficiales.

Por eso, especialistas en seguridad tecnológica destacan la necesidad de incorporar mecanismos de supervisión, restricciones para determinadas acciones y sistemas de verificación antes de que un agente automatizado pueda contactar a organismos públicos.

El incidente de Filadelfia no provocó consecuencias directas en la investigación, pero dejó una advertencia sobre los desafíos que plantea la expansión de la inteligencia artificial: cuanto mayor es la capacidad de estos sistemas para actuar en el mundo real, más importantes se vuelven los controles destinados a evitar errores y acciones no previstas.