Ciencia y tecnología I24 06 de octubre de 2026

La NASA retiró de exhibición al histórico Blackbird y convocó a ingenieros retirados: crece la expectativa por su posible regreso

El legendario SR-71 Blackbird fue trasladado desde su pedestal en California hacia un hangar, casi 27 años después de su último vuelo. La NASA también habría contactado a antiguos especialistas del programa, aunque todavía no confirmó que el avión vaya a volver a volar.

El histórico SR-71 Blackbird, uno de los aviones más emblemáticos y veloces de la historia de la aviación, volvió a quedar en el centro de la atención en Estados Unidos luego de que la NASA retirara de exhibición una de las últimas unidades existentes y comenzara a contactar a antiguos integrantes del programa.

La aeronave, identificada como NASA 844, permanecía expuesta en el Armstrong Flight Research Center, en California. Durante este año fue retirada de su pedestal y trasladada a un hangar para ser inspeccionada, una decisión que generó especulaciones sobre los planes que la agencia podría tener para el histórico avión.

El Blackbird realizó su último vuelo precisamente con esta aeronave, el 9 de octubre de 1999. Desde entonces permaneció en tierra y fue incorporada a exhibición. Ahora, casi 27 años después, su traslado volvió a despertar interrogantes.

Un avión que marcó una época

El SR-71 fue desarrollado durante la Guerra Fría como aeronave de reconocimiento capaz de operar a velocidades y alturas extraordinarias. Podía superar Mach 3 y alcanzar aproximadamente los 25.900 metros de altura, características que le permitían escapar de amenazas aéreas y sistemas de defensa.

En 1976, un SR-71 alcanzó los 3.529 kilómetros por hora y una altitud de 25.929 metros, marcas que continúan siendo récords para aeronaves tripuladas propulsadas por motores a reacción.

Su diseño también presentó enormes desafíos tecnológicos. El avión estaba construido en gran parte con titanio y debía soportar temperaturas extremas generadas por la fricción durante vuelos a más de tres veces la velocidad del sonido.

La NASA recurrió a quienes lo conocieron

Uno de los aspectos que más llamó la atención fue que la agencia habría buscado a antiguos ingenieros y técnicos que participaron del programa.

Entre ellos se encuentra Mike Relja, un exingeniero de pruebas que recibió una propuesta para colaborar con los trabajos vinculados al Blackbird, aunque decidió no aceptar. También habría sido contactado Tim Conners, quien fue ingeniero principal de propulsión del programa SR-71 de la NASA.

El interés por recuperar la experiencia de especialistas que hoy tienen más de 70 años refleja uno de los principales problemas: gran parte del conocimiento necesario para mantener y operar estas aeronaves quedó en manos de profesionales que participaron del programa hace décadas.

¿Puede volver a volar?

La posibilidad de que el Blackbird vuelva a surcar los cielos es, por ahora, una incógnita.

La aeronave lleva casi tres décadas sin volar y enfrenta importantes dificultades técnicas. Sus motores Pratt & Whitney J58 dejaron de fabricarse hace décadas, no existe una cadena de producción preparada para suministrar repuestos originales y también sería necesario recuperar sistemas de combustible, componentes hidráulicos y equipamiento específico.

Además, buena parte del stock de repuestos que quedaba fue destruido en 2007, cuando la Fuerza Aérea y la NASA eliminaron material valuado en unos 600 millones de dólares, debido a que en aquel momento se consideraba que el programa no volvería a utilizarse.

Por eso, recuperar el SR-71 no sería simplemente poner en marcha un avión antiguo. Implicaría reconstruir buena parte de la infraestructura, los procedimientos y los conocimientos necesarios para hacerlo operar de manera segura.

El verdadero objetivo podría estar en la tecnología hipersónica

Aunque el posible regreso del Blackbird genera expectativa, otra hipótesis apunta a que el interés de la NASA podría estar relacionado con el desarrollo de nuevas tecnologías de vuelo a velocidades extremas.

Estados Unidos trabaja actualmente en proyectos vinculados con aeronaves supersónicas e hipersónicas, y la experiencia acumulada por el SR-71 podría resultar valiosa para estudiar fenómenos relacionados con la aerodinámica, los materiales, las altas temperaturas y la propulsión.

La NASA tampoco confirmó oficialmente que pretenda devolver el avión al servicio. La agencia mantiene el misterio sobre el motivo concreto por el cual la aeronave fue retirada de exhibición.

Por ahora, el dato concreto es que el NASA 844 dejó su pedestal y volvió a un hangar, mientras antiguos especialistas del programa fueron consultados. La combinación de ambos hechos alimentó las especulaciones sobre un posible regreso.

Si finalmente el legendario Blackbird vuelve a volar, sería casi tres décadas después de su último vuelo y convertiría a una de las aeronaves más extraordinarias de la Guerra Fría en una inesperada protagonista de la nueva carrera por alcanzar velocidades cada vez mayores.