La Fiscalía pidió hasta 12 años de prisión para los acusados por la muerte de Maradona
En la etapa de alegatos finales, los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren solicitaron 12 años de prisión para Leopoldo Luque, 10 para Nancy Forlini y 8 para Agustina Cosachov. También pidieron penas para otros tres acusados y retiraron los cargos contra el médico Pedro Di Spagna.
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona ingresó este jueves en una de sus etapas decisivas con el comienzo de los alegatos finales ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro. Después de meses de audiencias y declaraciones, la Fiscalía expuso su acusación y definió las penas que pretende para los profesionales señalados por su actuación durante los últimos días de vida del ídolo argentino.
Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren sostuvieron que existieron responsabilidades diferenciadas entre los acusados y apuntaron especialmente contra el neurocirujano Leopoldo Luque y la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini, a quienes consideraron entre los principales responsables de la atención médica que recibió Maradona durante su internación domiciliaria.
Para Luque, la Fiscalía solicitó 12 años de prisión y 10 años de inhabilitación para ejercer la medicina, mientras que para Nancy Forlini pidió 10 años de prisión y 10 años de inhabilitación. En tanto, para la psiquiatra Agustina Cosachov solicitó 8 años de prisión y 10 años de inhabilitación profesional.
En el caso del psicólogo Carlos Díaz, los fiscales modificaron la calificación y solicitaron 5 años de prisión por homicidio culposo, mientras que para los enfermeros Mariano Perroni y Ricardo Almirón pidieron 4 años de prisión para cada uno, también por homicidio culposo.
Uno de los momentos destacados de la jornada fue la decisión del Ministerio Público Fiscal de retirar los cargos contra el médico clínico Pedro Di Spagna.
Ferrari sostuvo que Di Spagna había intervenido como médico interconsultor y que no tuvo capacidad de decisión sobre la atención de Maradona. Por ese motivo, la Fiscalía pidió su libre absolución al considerar que sus acciones u omisiones no incrementaron el riesgo para el paciente.
Durante su exposición, los fiscales cuestionaron duramente la forma en que se organizó la internación domiciliaria del exfutbolista. Según la acusación, Luque no habría solicitado estudios médicos considerados necesarios ni gestionado una internación en un centro especializado, además de haber dispuesto el traslado a una vivienda que, según la Fiscalía, no contaba con el equipamiento necesario.
Respecto de Forlini, los fiscales señalaron presuntas fallas en la coordinación del equipo médico y cuestionaron las condiciones de la vivienda donde permaneció Maradona. Sobre Cosachov, plantearon que no habría gestionado una internación especializada ni controlado adecuadamente determinados aspectos del tratamiento.
La acusación también apuntó contra los enfermeros y el coordinador de enfermería por presuntas omisiones en los controles y en la comunicación de información médica relevante.
El proceso oral comenzó el 14 de abril y tuvo 45 audiencias y más de 100 declaraciones entre testigos e imputados. La etapa de alegatos continuará ahora con las querellas y posteriormente será el turno de las defensas.
Los defensores de los acusados buscarán contrarrestar la postura de la Fiscalía y sostener sus respectivas teorías sobre la atención recibida por Maradona y las circunstancias que rodearon su fallecimiento.
Una vez finalizadas las exposiciones, los integrantes del tribunal deberán analizar las pruebas y los argumentos presentados antes de avanzar hacia el veredicto.
Diego Maradona murió el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, mientras permanecía en una internación domiciliaria en una vivienda de Tigre, días después de haber sido operado por un hematoma subdural.