Estudiantes ingresaron a la Secretaría de Educación y el Gobierno anunció una denuncia
Más de un centenar de estudiantes ingresó este miércoles a la Secretaría de Educación, ubicada en el Palacio Sarmiento, en el marco de una protesta por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La manifestación había comenzado con una sentada frente al edificio de calle Pizzurno 935, pero luego los estudiantes ingresaron al establecimiento y permanecieron en el hall, donde reclamaron ser recibidos por el secretario de Educación, Carlos Torrendell.
La protesta se produjo un día después de que el juez Martín Cormick hiciera lugar a los amparos presentados por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la Universidad de Buenos Aires (UBA), y ordenara la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. El Gobierno, que cuestiona esa decisión, anticipó que apelará el fallo.
Además del financiamiento de las universidades, los estudiantes reclaman un aumento de las Becas Progresar, la implementación efectiva del boleto educativo, políticas integrales de salud mental y mayores partidas para residencias y comedores universitarios. La movilización también se vincula con la convocatoria a una Marcha Federal Universitaria prevista para el próximo 15 de octubre.
Desde el Ministerio de Capital Humano señalaron que el edificio fue finalmente evacuado con la intervención de efectivos de la Policía Federal Argentina y del Ministerio de Seguridad Nacional. En un comunicado, la cartera calificó el episodio como una “toma violenta” y sostuvo que se produjeron daños al patrimonio público.
Tras el operativo, el Gobierno anunció que realizará una denuncia judicial para que se investiguen los hechos, se determinen eventuales daños y se establezcan las responsabilidades correspondientes. Desde el Ejecutivo remarcaron que los reclamos deben canalizarse mediante el diálogo y dentro del marco institucional.
Por su parte, el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, volvió a cuestionar la decisión del Gobierno de apelar el fallo sobre el financiamiento universitario, aunque también rechazó el ingreso de los manifestantes al edificio. “No me parece democrático y está mal”, sostuvo, al tiempo que se pronunció en contra de los actos de violencia y los escraches, tanto desde sectores estudiantiles como desde funcionarios públicos.