Ciencia y tecnología I24 09 de septiembre de 2026

Científicos buscan esturiones en el Río de la Plata y piden ayuda a los pescadores

La presencia de esta especie exótica en la cuenca genera interrogantes entre investigadores del CONICET, que buscan nuevos ejemplares para determinar su impacto sobre el ecosistema.

Un equipo de investigadores del CONICET, perteneciente al Instituto de Limnología de La Plata (ILPLA), lanzó un pedido de colaboración a los pescadores deportivos del Río de la Plata ante la aparición de esturiones, una especie que no es autóctona de la región y cuya presencia todavía genera numerosos interrogantes.

El primer registro de un esturión en el Río de la Plata se produjo en 1999 y, desde entonces, hubo capturas esporádicas. En 2024, los científicos analizaron varios ejemplares y encontraron que tenían los tubos digestivos prácticamente vacíos, además de presentar signos de desnutrición y encontrarse en una etapa inmadura.

Según los investigadores, estos datos indican que, hasta el momento, no existiría una población estable de esturiones adaptada al ecosistema local. Sin embargo, advierten que es necesario continuar monitoreando su presencia para determinar si eventualmente podría generar consecuencias sobre las especies nativas.

¿Cómo llegaron al Río de la Plata?

Una de las principales hipótesis apunta a que algunos ejemplares podrían haber escapado de criaderos ubicados en el Río Uruguay. Las variedades identificadas hasta ahora son Huso baerii y Huso gueldenstaedtii, que pueden alcanzar aproximadamente un metro de longitud al llegar a la madurez sexual.

La mayoría de los ejemplares encontrados en la zona, sin embargo, midieron entre 50 y 60 centímetros y presentaron evidentes signos de desnutrición.

Los investigadores buscan conocer más sobre su distribución, alimentación, estado de salud y capacidad de adaptación para establecer si la especie podría representar una amenaza para el equilibrio del ecosistema.

Ante la dificultad para encontrar ejemplares, el proyecto de ciencia ciudadana solicita a los pescadores que colaboren si capturan un esturión.

El CONICET pide no devolver el ejemplar al agua y conservarlo para que pueda ser analizado. También resulta importante registrar el lugar y la fecha de captura, además de tomar nota de su longitud y peso.

Quienes puedan aportar información pueden comunicarse con el equipo de investigación al correo maiztegui@ilpla.edu.ar o mediante WhatsApp a los números 221 696-0482 y 221 507-8832.

Los esturiones son peces considerados “prehistóricos” por conservar características morfológicas muy antiguas. Además de su importancia ecológica, algunas especies tienen un alto valor económico debido a que sus huevos son utilizados para producir caviar.