Un exingeniero de la NASA afirma haber descubierto una “nueva fuerza” que podría generar empuje sin combustible
Un exingeniero de la NASA asegura haber encontrado un fenómeno electrostático que, de confirmarse, podría cambiar por completo la manera en que se diseñan los sistemas de propulsión espacial. La propuesta sostiene que sería posible generar empuje sin expulsar combustible ni masa al espacio, algo que desafía los principios utilizados tradicionalmente para explicar cómo funcionan los motores de las naves.
El responsable de la investigación es Charles Buhler, exingeniero vinculado a la NASA y cofundador de Exodus Propulsion Technologies. Junto con su equipo, afirma haber realizado alrededor de 2.000 experimentos en cámaras de vacío para estudiar el comportamiento de sistemas electrostáticos.
Según sus investigadores, los ensayos permitieron detectar una fuerza que no podría explicarse simplemente mediante los mecanismos convencionales de la electrostática. El equipo sostiene que el fenómeno estaría relacionado con la manera en que se distribuyen los campos eléctricos y las cargas dentro de determinados dispositivos.
Los sistemas de propulsión convencionales funcionan generando una fuerza de reacción: un motor expulsa gases, iones u otra forma de materia en una dirección y la nave se desplaza en la dirección opuesta.
La propuesta de Buhler sería diferente. Su equipo sostiene que la interacción entre campos eléctricos y cargas podría producir una fuerza neta sobre el dispositivo sin necesidad de expulsar propelente.
Los investigadores incluso aseguran haber alcanzado en determinadas pruebas un nivel de empuje que denominan “unity”, en referencia a una fuerza comparable al peso terrestre del dispositivo utilizado durante el experimento.
De ser confirmado, el resultado tendría enormes implicancias para la exploración espacial. Una tecnología de este tipo permitiría reducir drásticamente la cantidad de combustible que necesitan los vehículos espaciales y podría prolongar durante años la capacidad operativa de determinados satélites.
¿Realmente se rompieron las leyes de la física?
Aunque algunos titulares hablan de una tecnología capaz de “romper las leyes de la física”, esa afirmación no está científicamente demostrada. El hecho de que un experimento produzca una fuerza que sus autores todavía no pueden explicar completamente no significa necesariamente que se haya descubierto una nueva fuerza fundamental.
Para que el hallazgo sea aceptado por la comunidad científica tendría que ser reproducido por investigadores independientes, bajo condiciones controladas, y demostrar que el empuje observado no se debe a efectos conocidos, errores experimentales o interacciones no contempladas.
Hasta el momento, la propuesta de Exodus Propulsion Technologies continúa siendo una afirmación experimental extraordinaria que requiere mucha más evidencia.
Si los resultados fueran confirmados y la tecnología pudiera escalarse, sus aplicaciones serían enormes. Los primeros usos podrían estar relacionados con satélites, especialmente para realizar pequeñas correcciones de órbita durante períodos prolongados sin depender de grandes cantidades de combustible.
A largo plazo, una tecnología de propulsión sin propelente podría abrir nuevas posibilidades para las misiones interplanetarias. Sin embargo, todavía existe una enorme distancia entre demostrar un pequeño empuje en un laboratorio y construir un motor capaz de impulsar una nave espacial.
Por ahora, el supuesto descubrimiento debe considerarse una hipótesis experimental en investigación y no una nueva ley de la física ya aceptada. La comunidad científica tendrá la última palabra cuando otros grupos puedan reproducir los resultados y determinar exactamente cuál es el origen de la fuerza observada.