


Tres amigos brasileros que viven en El Calafate, decidieron viajar hacia el sur de Chile para pasear y cuando conducían por la Ruta Nacional 3, les llamó la atención la cantidad de guanacos que bajaban la montaña y cruzaban la ruta. En el camino empezaron a ver guanacos muertos y decidieron ayudar a los que se encontraban en medio de la tormenta de nieve.
Un guanaco se encontraba atrapado en el alambrado y el brasilero le sacó una de las piernas que tenía entrelazada en el alambre. Se notaba que estaba muy cansado y casi sin fuerza. Más alejado había otro guanaco más chico que, cuando liberamos al primero, se unió al otro y se fueron.
Al final, como se retrasamos mucho, no pudieron cruzar a Chile ya que les llevó 18 horas viajar de Rio Gallegos a Los Antiguos; por lo cual decidieron volver contentos de haber salvado al guanaco de un triste desenlace.


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