River ganó la Supercopa Argentina en el tiro del final
River logra un triunfo agónico gracias a ese remate de Aliendro que le dio la Supercopa Argentina y ese grito de desahogo de Demichelis marcó todo lo que significaba para él en lo personal y en lo colectivo que su equipo obtuviera este título cuando en los días previas se lo notaba en el ojo de la tormenta, soportando muchas críticas y que muchos lo daban cerca de irse del equipo.
En la primera parte fue Estudiantes el que hizo mejor las cosas, el planteo de River con un dibujo desbalanceado con un solo volante central que era Kranevitter, no se pudo acomodar en el partido. En la parte final con el ingreso de Simón pudo balancear el equipo y empezar a acercarse a Mansilla, esta vez Demichelis con los ingresos de Aliendro y Echeverri fue a buscar los puntos débiles del pincha que solo tuvo una oportunidad en los pies de Guido Carrillo que se escapó apenas arriba del travesaño.
Faltando 10 minutos, llegó lo mejor del Millonario, tomando las riendas del juego y el deseo de ir para adelante a jugarse entero por llegar a la igualdad, que lo logró gracias a un rebote que descolocó al arquero y ese empate fue bisagra para lo que iba a suceder en el final.
River fue el que quiso más, siguió buscando y lo encontró, Estudiantes se vino muy atrás, antes del empate habían salido José Sosa y Enzo Pérez, se quedó sin el timón en la mitad de la cancha y ya no tuvo recambios con respuestas por eso el Millonario fue y ese maravilloso remate de Aliendro hizo explotar a todos, pero sobre todo ese grito desde las entrañas de Martín Demichelis que era un claro desahogo por lo vivido en los últimos tiempos por ser tan cuestionado, quizás ahora al técnico de lo vea con otros ojos, se le de ese lugar que con su trabajo intenta conseguir.