Daniel González defendió el RIGI y advirtió que sus resultados llevarán tiempo
A días de dejar su cargo como secretario de Coordinación de Energía y Minería, el exfuncionario realizó un balance de su gestión y sostuvo que el régimen de incentivos permitirá impulsar las inversiones y las exportaciones, aunque aclaró que no resolverá de manera inmediata los problemas económicos del país.
Daniel González, quien presentó su renuncia como secretario de Coordinación de Energía y Minería del Ministerio de Economía, volvió a referirse al impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y aseguró que sus resultados deberán evaluarse a largo plazo.
Las declaraciones fueron realizadas durante el cierre de la primera Ronda de Negocios del RIGI, desarrollada en Rosario, Santa Fe, un encuentro que reunió a unas 2.400 empresas y alrededor de 4.500 asistentes, entre representantes de grandes proyectos de inversión y potenciales proveedores.
Durante su intervención, González destacó la importancia de generar vínculos entre las grandes compañías y las empresas nacionales que pueden participar indirectamente de los emprendimientos. En ese sentido, consideró que todavía existe una necesidad de mayor información para que las firmas locales puedan aprovechar las oportunidades que ofrece el régimen.
El exfuncionario sostuvo que el RIGI comenzó a contribuir a la solución de uno de los principales problemas estructurales de la economía argentina: la falta de divisas. Según explicó, el desarrollo de proyectos vinculados con la minería y la actividad energética, especialmente el petróleo y el gas, podría permitir que el país prácticamente duplique sus exportaciones en los próximos cinco a siete años.
Sin embargo, también puso un límite a las expectativas sobre los resultados inmediatos del programa. "No podemos pedirle al RIGI que solucione en dos años todos los problemas de los argentinos. Va a tomar tiempo. Las inversiones están sucediendo, es una realidad", expresó.
González estimó que Argentina podría alcanzar una base de inversiones de entre 10.000 y 15.000 millones de dólares anuales durante varios años. Además, señaló que existen alrededor de 50 proyectos que solicitaron ingresar al régimen y anticipó que podrían sumarse nuevas iniciativas.
En relación con su salida del Gobierno, el exsecretario había explicado que su participación en la función pública siempre estuvo pensada por un período limitado y que considera cumplido ese ciclo. Su renuncia se concretó en buenos términos y, según se informó desde el Ministerio de Economía, no está previsto designar un reemplazante para el cargo.
Por último, destacó la necesidad de continuar impulsando espacios de vinculación entre las grandes inversiones y las empresas proveedoras argentinas, con el objetivo de que el crecimiento de sectores como la minería y la energía también genere oportunidades para las economías regionales y el entramado productivo nacional.