Política Redacción I24 27 de octubre de 2026

El Gobierno argentino niega haber colaborado en la presunta fuga de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos

El Gobierno nacional aseguró que no colaboró en la presunta salida irregular de Flávio Bolsonaro de Brasil hacia Estados Unidos y confirmó que, por el momento, no tiene previsto realizar nuevas declaraciones sobre el caso. La Casa Rosada sostiene que no existen registros oficiales del ingreso del senador brasileño a la Argentina y busca evitar un nuevo conflicto diplomático con la administración de Luiz Inácio Lula da Silva.

La polémica se desató tras las versiones que señalaban que Bolsonaro podría haber utilizado el aeropuerto de Puerto Iguazú, en Misiones, como parte de su ruta hacia Estados Unidos. La hipótesis surgió luego de que una aeronave privada aterrizara en esa terminal aérea durante la noche del lunes, con un vuelo previsto hacia territorio estadounidense.

Ante la repercusión del episodio, la Dirección Nacional de Migraciones informó que no registra ningún ingreso de Flávio Bolsonaro al país. Además, indicó que se realizaron controles sobre el avión y su tripulación, cuya documentación se encontraba en regla. Según el organismo, tampoco se había presentado un plan de vuelo que incluyera a integrantes de la familia Bolsonaro. El traslado de cuatro ciudadanos brasileños previsto inicialmente fue cancelado antes de que abordaran la aeronave.

Por su parte, fuentes de las fuerzas federales argentinas consultadas por TN negaron tener registros de comunicaciones específicas con la Policía Federal de Brasil para colaborar en la localización del dirigente. También descartaron contactos propios vinculados con una eventual entrada del senador al territorio nacional. No obstante, esas respuestas corresponden a las dependencias consultadas y no permiten descartar que otras áreas hayan recibido pedidos de información.

El episodio se produce en medio de la investigación judicial que enfrenta Bolsonaro en Brasil, donde el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes le había prohibido salir del país y ordenado entregar sus pasaportes. La causa está vinculada con presuntas maniobras de lavado de dinero y evasión de divisas. El senador rechazó las acusaciones y denunció una persecución política. Posteriormente, trascendió que habría viajado a Estados Unidos junto con su esposa y sus hijas, aunque no se aclaró públicamente la ruta utilizada para abandonar Brasil.

En este contexto, la Casa Rosada busca evitar un nuevo cruce con Lula, luego de las tensiones políticas entre ambos gobiernos y del respaldo de Javier Milei a Bolsonaro durante la campaña electoral brasileña. El Ejecutivo mantendrá una postura de reserva y limitará sus declaraciones a la información oficial disponible, con el objetivo de preservar los vínculos diplomáticos y comerciales entre ambos países.