Actualidad I24 17 de octubre de 2026

Crece la preocupación en el Litoral: 17 puertos están en alerta por la crecida de los ríos Paraná y Uruguay

Ocho puertos ya alcanzaron el nivel de evacuación y otros nueve permanecen bajo alerta. El agua proveniente de Brasil continúa avanzando hacia el sur y podría generar nuevas complicaciones en distintas localidades durante las próximas semanas.

Las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay mantienen en alerta a distintas localidades del noreste y el Litoral argentino. Según los últimos registros oficiales difundidos el viernes 16 de octubre, 17 puertos presentan una situación de riesgo: ocho superaron el nivel de evacuación y otros nueve permanecen bajo alerta ante la posibilidad de que continúe aumentando la altura del agua.

El fenómeno está relacionado con las intensas lluvias registradas en la cuenca alta del Plata, que comprende sectores de Brasil, Misiones y Paraguay. El importante volumen de agua se desplaza progresivamente hacia el sur y afecta a las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco y Entre Ríos, mientras crece la preocupación por el impacto que podría tener en otras zonas ribereñas.

De acuerdo con los registros de la Prefectura Naval Argentina, algunos puertos de Misiones comenzaron a mostrar una tendencia descendente. Entre ellos se encuentran Iguazú, Libertad, Eldorado y Libertador. Sin embargo, la situación continúa siendo delicada en otros puntos: el Paraná sigue creciendo en Ituzaingó, Corrientes, e Isla del Cerrito, Chaco.

También se registran aumentos en Itatí y Paso de la Patria, en Corrientes, y en Barranqueras, en Chaco. En tanto, sobre el río Uruguay, varias localidades mantienen niveles estables, mientras que Concepción del Uruguay, en Entre Ríos, presenta una leve bajante.

Preocupación por el avance de la crecida

Aunque se produjo una tregua temporal en las precipitaciones, las previsiones indican que el agua continuará desplazándose hacia el sur durante las próximas semanas. El Instituto Nacional del Agua (INA) advirtió sobre la posibilidad de que distintos puntos alcancen niveles de alerta o evacuación a medida que avance la crecida.

Entre las zonas que requieren especial seguimiento se encuentran Corrientes, Barranqueras y Goya. También se mantiene la atención sobre Reconquista, en Santa Fe, y La Paz, en Entre Ríos, donde las proyecciones contemplan nuevos incrementos en los niveles de los ríos.

Más hacia el sur, las previsiones apuntan a que Santa Fe y Paraná podrían superar los niveles de alerta durante los últimos diez días de octubre. En el Delta del Paraná, el mayor impacto podría sentirse dentro de los próximos 20 a 30 días.

El impacto en las poblaciones y la actividad productiva

La crecida no solo representa un riesgo para las localidades ubicadas a la vera de los ríos, sino también para la actividad agropecuaria. Las zonas bajas y los humedales utilizados para la ganadería se encuentran especialmente expuestos a las inundaciones, debido a las características naturales de la cuenca.

Especialistas en gestión del riesgo advierten que las poblaciones asentadas en sectores bajos y barrios vulnerables cercanos a los cursos de agua son las que enfrentan mayores dificultades ante estos episodios.

En este contexto, el monitoreo de los niveles de los ríos resulta fundamental para anticipar posibles evacuaciones y reducir los riesgos para la población.

Mientras el agua continúa su recorrido desde Brasil hacia el territorio argentino, las autoridades y los organismos técnicos siguen de cerca la evolución de los ríos Paraná y Uruguay, en un escenario que podría prolongarse durante las próximas semanas.