Actualidad I24 17 de octubre de 2026

Crece el río Paraná y alertan sobre la importancia de anticipar el traslado del ganado

El avance del agua pone en riesgo a la ganadería de isla y obliga a los productores a planificar con tiempo la evacuación de los animales. Especialistas del INTA advierten que la coordinación de embarcaciones, personal y campos receptores es fundamental para evitar pérdidas y garantizar la seguridad durante las maniobras.

La creciente del río Paraná genera preocupación entre los productores ganaderos del Litoral argentino, especialmente en las zonas de islas y terrenos bajos, donde el avance del agua reduce las superficies de pastoreo y dificulta el traslado de los animales.

Ante este escenario, especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) destacan que la planificación anticipada es una herramienta fundamental para reducir los riesgos y evitar pérdidas económicas. La organización de los operativos debe contemplar las características de cada establecimiento, los niveles del río y la disponibilidad de medios de transporte.

Un relevamiento del INTA Paraná analizó las condiciones de evacuación del ganado en sectores de Villa Urquiza, Victoria y Puerto Gaboto. El estudio señala que no existe una altura única del río que determine cuándo debe retirarse la hacienda, ya que cada zona presenta diferentes características del terreno y condiciones de acceso.

Los especialistas recomiendan que los productores establezcan niveles de alerta específicos para sus establecimientos, teniendo en cuenta la altura de los terrenos, la superficie disponible para el pastoreo y las condiciones de navegación.

En algunos campos, la pérdida de superficie útil comienza cuando el río alcanza determinados niveles, mientras que en otros la hacienda puede permanecer durante más tiempo en sectores elevados. Por eso, anticipar las decisiones permite organizar el traslado antes de que el agua interrumpa los caminos o dificulte el acceso a los embarcaderos.

La evacuación requiere coordinar el arreo de los animales, el transporte por vía fluvial y el posterior traslado hacia campos ubicados en zonas seguras. Cualquier demora puede complicar el operativo si la creciente continúa avanzando.

El movimiento de grandes rodeos representa un desafío logístico. De acuerdo con los especialistas, trasladar alrededor de 500 animales puede requerir numerosos viajes en embarcaciones y varios días de trabajo, además de la participación coordinada de operarios.

Las condiciones del río, la capacidad de las embarcaciones y las distancias hasta los puntos de carga influyen directamente en la duración de las tareas. A esto se suman posibles inconvenientes técnicos y la necesidad de contar con transporte disponible en el momento adecuado.

Por ese motivo, los productores deben prever con anticipación los recursos necesarios y evitar que las decisiones se tomen cuando la situación ya resulta crítica.

La evacuación no termina cuando los animales llegan a tierra firme. También es necesario disponer de campos receptores con suficiente pasto, agua y espacio para mantener la hacienda durante el tiempo que duren las inundaciones.

La disponibilidad de estos lugares resulta determinante para evitar el deterioro de la condición corporal de los animales y reducir los costos adicionales que enfrentan los productores.

Entre las medidas recomendadas se encuentran mantener actualizado el registro del rodeo, verificar el estado de las embarcaciones, organizar los equipos de trabajo y acordar previamente el uso de campos alternativos.

En un contexto de creciente del Paraná, la anticipación y la coordinación aparecen como factores decisivos para proteger la producción ganadera. La planificación permite disminuir los riesgos para los trabajadores rurales, preservar los animales y reducir el impacto económico de las inundaciones sobre una de las actividades productivas características del Litoral argentino.