Quirno aseguró que el Gobierno busca impedir el inicio de operaciones hidrocarburíferas en Malvinas
El canciller Pablo Quirno defendió las nuevas medidas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei para frenar la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas y afirmó que el principal objetivo es evitar que las empresas involucradas comiencen a extraer petróleo en el área en disputa.
“El objetivo principal es evitar que se haga explotación hidrocarburífera en las Malvinas”, sostuvo el funcionario durante una entrevista televisiva. Según explicó, las medidas anunciadas por el Ejecutivo fueron trabajadas durante varios meses y forman parte de una estrategia destinada a utilizar herramientas diplomáticas, legales y económicas para defender la posición argentina.
Quirno también señaló que, luego de que Milei anunciara las nuevas disposiciones, comenzó a recibir numerosos contactos de empresas. El Gobierno pretende avanzar ahora con un proyecto de ley que endurezca las sanciones para aquellas compañías que participen en actividades hidrocarburíferas en las islas sin autorización argentina.
Presión diplomática y sanciones
La Casa Rosada busca además obtener respaldo internacional para su postura. Quirno manifestó que espera que los países aliados acompañen el reclamo argentino y cuestionó las actividades de exploración y explotación de recursos naturales desarrolladas unilateralmente en el territorio cuya soberanía es disputada entre Argentina y el Reino Unido.
En su reciente anuncio, Milei anticipó sanciones contra empresas que participen de proyectos petroleros en Malvinas y adelantó que enviará al Congreso una iniciativa para reforzar el marco legal. También anunció la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego como parte de una estrategia de fortalecimiento de la presencia argentina en el Atlántico Sur.
Entre los proyectos cuestionados por la Argentina se encuentra Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte y operado por Navitas Petroleum junto con Rockhopper Exploration. El desarrollo podría avanzar hacia la producción de petróleo en los próximos años, una situación que el Gobierno argentino considera incompatible con su reclamo de soberanía.
Desde la Cancillería remarcaron que la posición oficial no constituye una reacción circunstancial. El Gobierno sostiene que las actividades hidrocarburíferas en el área disputada deben detenerse mientras continúe pendiente la resolución de la cuestión de soberanía.
Quirno, además, confirmó que la Cancillería será la autoridad encargada de aplicar el nuevo esquema legal y señaló que el Ejecutivo pretende presentar el proyecto ante el Congreso “lo antes posible”.