Nacionales Redacción I24 05 de septiembre de 2026

El regreso del yaguareté a Corrientes: de tres ejemplares liberados a más de 50 en libertad

Después de más de 70 años de ausencia, el yaguareté volvió a reproducirse y a ocupar los Esteros del Iberá, en Corrientes, gracias a uno de los proyectos de restauración de fauna más importantes de la Argentina. Lo que comenzó con la liberación de apenas tres ejemplares terminó convirtiéndose en una población que ya supera los 50 animales viviendo en libertad.

El proyecto comenzó en enero de 2021, cuando una hembra llamada Mariua y sus dos cachorros, Karai y Porã, fueron liberados desde el Centro de Reintroducción de Yaguareté. A partir de ese momento, los especialistas incorporaron progresivamente nuevos ejemplares al ecosistema.

Durante ese mismo año llegaron otras familias, entre ellas Juruna y sus cachorros Sãso y Sagua’a. También se produjo un hecho especialmente significativo: Arami se convirtió en una de las primeras yaguaretés nacidas en este siglo en Corrientes.

El verdadero punto de inflexión llegó con los primeros nacimientos en libertad. En 2022 nacieron dos cachorros de Arami y Jatobazinho, concebidos fuera de los recintos de reproducción. Con nuevas liberaciones y sucesivas camadas, la población comenzó a crecer de manera sostenida.

Hacia fines de 2024 ya se contabilizaban alrededor de 33 yaguaretés viviendo libremente en los Esteros del Iberá. Pero el proceso continuó y, según datos de la Administración de Parques Nacionales, para mayo de 2026 la población había superado los 50 ejemplares.

La recuperación fue posible gracias a un trabajo integral que incluyó la restauración del ecosistema y el fortalecimiento de las poblaciones de especies que constituyen presas naturales del yaguareté. Los animales también son monitoreados mediante collares satelitales y cámaras trampa, herramientas que permiten conocer sus desplazamientos y evolución.

El regreso del gran felino representa mucho más que la recuperación de una especie desaparecida de Corrientes durante siete décadas. El yaguareté es un depredador tope y su presencia contribuye a regular las poblaciones de otras especies, ayudando a recuperar el equilibrio natural del ecosistema.

Corrientes se convirtió así en uno de los principales refugios del yaguareté en la Argentina, una especie que perdió más del 95% de su distribución histórica en el país. La experiencia de Iberá demuestra que, con conservación, restauración ambiental y seguimiento científico, es posible recuperar especies que alguna vez parecían perdidas para siempre.