Actualidad I24 29 de agosto de 2026

Se hizo una ecografía transvaginal y descubrió que quien la atendió era un falso médico: la Justicia lo procesó por abuso sexual

La mujer, de 33 años, había acudido a un consultorio de Versalles para realizarse una ecografía mamaria y otra transvaginal. Creía que estaba siendo atendida por un profesional habilitado, pero meses después descubrió que Cristian Leonardo Rodríguez no era médico. Ahora, el juez Sebastián Casanello amplió su procesamiento y le dictó prisión preventiva por abuso sexual con acceso carnal.

Una mujer de 33 años vivió una situación que, según declaró ante la Justicia, le dejó un fuerte impacto emocional: en abril de 2025 se realizó una ecografía mamaria y otra transvaginal en un consultorio del barrio porteño de Versalles, sin saber que quien llevaba adelante los estudios no era médico.

Se trata de Cristian Leonardo Rodríguez, quien se presentaba como profesional de la salud, utilizaba documentación y matrículas presuntamente falsas y había atendido a pacientes en distintos establecimientos. Rodríguez ya estaba detenido y procesado por ejercicio ilegal de la medicina, estafas y falsificación de documentos, entre otros delitos.

Ahora, el juez federal Sebastián Casanello amplió su procesamiento y lo consideró autor del delito de abuso sexual con acceso carnal, a raíz de la práctica transvaginal realizada a la mujer. La investigación está a cargo de la fiscalía federal de Carlos Rívolo.

La historia comenzó el 14 de abril de 2025, cuando la mujer acudió al Consultorio Médico Moliere por una infección en una de sus mamas que le provocaba fiebre y malestar.

Una ginecóloga le indicó una ecografía mamaria y otra transvaginal, estudios que podían realizarse en el mismo establecimiento. Le otorgaron un turno para el 21 de abril.

Ese día, la mujer pagó $16.000 por cada estudio. Al ingresar al sector donde se realizarían las prácticas, algo le llamó la atención: según su relato, se trataba de un consultorio que anteriormente había funcionado como consultorio odontológico.

Rodríguez le pidió que se quitara la ropa y comenzó con la ecografía mamaria. Luego realizó el estudio transvaginal.

La mujer, que ya se había sometido anteriormente a ese tipo de prácticas, notó diferencias con experiencias previas. Entre otras cosas, recordó que en otros centros había tenido privacidad para cambiarse, mientras que Rodríguez permaneció dentro del lugar durante todo el procedimiento.

La paciente salió del consultorio sin saber que había sido atendida por una persona que no contaba con título médico.

La verdad salió a la luz el 26 de mayo de 2025, cuando la Policía Federal allanó el Consultorio Médico Moliere en el marco de la investigación contra Rodríguez.

Una maestra de apoyo escolar que conocía a la familia le envió a la mujer una publicación sobre el procedimiento policial. Al ver la fotografía, B. reconoció a Rodríguez.

Luego revisó los estudios que había recibido y encontró que estaban firmados por Cristian Leonardo Rodríguez, quien utilizaba un sello en el que se presentaba como “Médico-U.B.A.” y se atribuía especialidades como cardiología, terapia intensiva, Doppler y ecografía.

La revelación tuvo un fuerte impacto en la mujer. Ante la Justicia expresó su enojo, su temor y la desconfianza que comenzó a sentir al momento de realizarse nuevos estudios médicos.

“Te queda un trauma, porque no sé quién me va a atender”, manifestó.

Uno de los puntos centrales que debió analizar el juez Casanello fue que la mujer había consentido realizarse las ecografías, pero lo había hecho bajo la creencia de que Rodríguez era un médico habilitado.

Según la resolución, el falso profesional no solo habría utilizado documentación apócrifa y un sello para aparentar una condición que no tenía, sino que además se habría valido de todo el entorno del consultorio: empleados, la derivación de una ginecóloga y la aparatología disponible.

Para Casanello, ese conjunto de elementos funcionó como un montaje que permitió que la mujer creyera que estaba frente a un profesional legítimo.

El juez sostuvo que, de haber conocido la verdadera condición de Rodríguez, la víctima no se habría sometido a esas prácticas. Por ese motivo, consideró que el engaño afectó su libertad de decisión y encuadró la práctica transvaginal como abuso sexual con acceso carnal.

Rodríguez había sido detenido el 26 de mayo de 2025 mientras atendía pacientes en los Consultorios Médicos Moliere.

La investigación ya había determinado que durante años se presentó como médico de la UBA, utilizó títulos y matrículas falsas, recetó medicamentos y consiguió desempeñarse en diferentes instituciones privadas e incluso en un hospital público.

Uno de los antecedentes más graves está relacionado con la muerte de María Patrocinio Gambarte Lecumberri, una jubilada a la que Rodríguez había atendido en un hospital municipal y también en su domicilio antes de su fallecimiento.

Además, la Justicia estableció que en 2024 trabajó como supuesto especialista en cardiología en un centro médico de Tigre. Durante ese período habría realizado 492 consultas utilizando documentación que aparentaba acreditar una formación médica que no tenía.

La Facultad de Medicina de la UBA confirmó que no existían antecedentes de Rodríguez como profesional y que la matrícula nacional que utilizaba pertenecía a otra persona.

Con la ampliación del procesamiento, Casanello decidió mantener a Rodríguez bajo prisión preventiva.

El juez consideró especialmente grave que el acusado hubiera continuado ejerciendo ilegalmente la medicina pese a encontrarse sometido a procesos penales y medidas cautelares.

Además, el embargo sobre sus bienes fue elevado de $100 millones a $200 millones.

La nueva acusación incorpora así uno de los episodios más graves de la investigación: una mujer que creyó estar sometiéndose a un procedimiento médico realizado por un profesional habilitado y que, meses después, descubrió que había sido atendida por un hombre que, según determinó la Justicia, había construido una identidad profesional falsa para ejercer la medicina.