California construyó más de 650.000 viviendas, pero la crisis habitacional continúa: cada vez viven menos personas por casa
El estado sumó cientos de miles de nuevas unidades entre 2019 y 2024, pero el tamaño promedio de los hogares también disminuyó. Los especialistas advierten que el mercado inmobiliario no se adaptó a una población que vive en hogares cada vez más pequeños.
California atraviesa una de las crisis habitacionales más complejas de Estados Unidos, pese a haber incorporado más de 650.000 nuevas viviendas en los últimos años. El problema es que el aumento de la oferta no alcanzó para aliviar de manera significativa la presión sobre el mercado inmobiliario.
Una de las razones se encuentra en un fenómeno demográfico que está modificando la estructura de los hogares: cada vez hay menos personas viviendo en cada vivienda. Según un análisis citado por Los Angeles Times, el promedio pasó de 2,89 habitantes por hogar en 2019 a 2,77 en 2024.
Esto significa que, aunque se construyan más propiedades, también se necesitan más unidades para alojar a la misma cantidad de habitantes. La reducción del tamaño de los hogares terminó diluyendo parte del impacto que tuvo la construcción de nuevas viviendas.
El fenómeno está relacionado con distintos cambios demográficos y sociales. El envejecimiento de la población es uno de los factores principales, ya que muchas viviendas que en el pasado estaban ocupadas por familias numerosas pasan a ser habitadas por una sola persona o por parejas.
En el condado de Marin, uno de los mercados inmobiliarios más caros del estado, más de un tercio de los habitantes tiene 60 años o más y se espera que esa proporción alcance el 40% para 2040.
Jenny Silva, directora ejecutiva de Call Marin Home, explicó que una vivienda que alguna vez estuvo ocupada por cuatro o cinco integrantes puede terminar siendo habitada por una sola persona cuando los hijos se independizan o fallece uno de los integrantes de la pareja.
Pero el fenómeno no se limita a los adultos mayores. Los especialistas también detectaron hogares más pequeños entre adultos jóvenes y de mediana edad, debido a que muchas personas tienen menos hijos, postergan la maternidad y la paternidad o directamente deciden no tenerlos.
El problema: casas grandes para familias pequeñas
Los expertos sostienen que California no solamente necesita construir más viviendas, sino también modificar el tipo de propiedades que se construyen.
William Fulton, del Center for Housing Policy and Design de California en San Diego, señaló que los hogares son cada vez más pequeños mientras que muchas de las viviendas continúan siendo grandes. El mercado, según su análisis, no se adaptó a la nueva composición de la población.
Gran parte de las nuevas construcciones continúa concentrándose en viviendas unifamiliares o en edificios destinados principalmente al alquiler. Mientras tanto, existe una falta de opciones intermedias, con unidades más pequeñas y accesibles para distintos tipos de hogares.
Los especialistas denominan a este segmento faltante “missing middle”, es decir, viviendas que se encuentran entre las grandes casas unifamiliares y los grandes edificios de departamentos.
Los adultos mayores también quedan atrapados en viviendas grandes
Otro de los problemas es la poca movilidad dentro del mercado inmobiliario.
Muchos adultos mayores permanecen durante décadas en viviendas que fueron pensadas originalmente para familias más numerosas. Sin embargo, al reducirse sus hogares, podrían necesitar propiedades más pequeñas.
El problema es que no existen suficientes alternativas accesibles que los incentiven a mudarse. Además, la estructura tributaria de California, particularmente los efectos de la llamada Proposición 13, puede favorecer la permanencia prolongada de propietarios en sus viviendas al limitar el aumento de determinados impuestos inmobiliarios.
Como consecuencia, hay menos rotación de propiedades y menos viviendas disponibles para quienes intentan ingresar al mercado.
La crisis también afecta especialmente a las nuevas generaciones. Un informe citado por el medio señala que la edad a la que la mayoría de los californianos logra convertirse en propietaria aumentó considerablemente.
Mientras que en 2009 la edad se ubicaba alrededor de los 36 años, actualmente llega aproximadamente a los 47 años.
La situación podría agravarse con el envejecimiento de la población. Las estimaciones estatales indican que cerca de 10 millones de californianos tendrán 60 años o más en 2030, aproximadamente una cuarta parte de la población. Además, alrededor del 20% de los residentes de ese grupo etario vive solo.
Los especialistas coinciden en que aumentar la construcción continúa siendo una de las principales herramientas para enfrentar el problema, pero consideran que no alcanza con construir más unidades sin tener en cuenta cómo están cambiando las familias.
California necesita viviendas más pequeñas, accesibles y ubicadas en lugares donde exista demanda. También se busca generar alternativas para que los adultos mayores puedan reducir el tamaño de sus hogares y liberar propiedades para familias jóvenes.
El desafío, por lo tanto, no es solamente construir más casas, sino construir viviendas acordes a la nueva realidad demográfica.
Mientras el estado intenta aumentar la oferta inmobiliaria, la combinación de precios elevados, hogares más pequeños y escasez de propiedades accesibles mantiene vigente una crisis que, pese a las cientos de miles de nuevas viviendas construidas, todavía está lejos de resolverse.