Nacionales I24 24 de agosto de 2026

La escuela de Chubut que lleva 20 años reforestando el bosque y ya plantó más de 32.000 árboles

En medio de los incendios que durante años afectaron a los bosques de la Patagonia, una pequeña escuela de Chubut convirtió la educación ambiental en una verdadera misión. Se trata de la Escuela N° 25 “Delia Médici de Chayep”, ubicada en Villa Futalaufquen, dentro del Parque Nacional Los Alerces, donde sus alumnos producen y plantan árboles nativos para ayudar a recuperar las zonas afectadas por el fuego.

El proyecto comenzó en 2006, luego de un incendio ocurrido en marzo de 2005 que destruyó unas 40 hectáreas cercanas a la institución. A partir de aquella experiencia, docentes, familias y estudiantes se preguntaron qué podían hacer para colaborar con la recuperación del bosque. Así nació el “Vivero Niños del Lago”.

Actualmente, los 38 estudiantes de la escuela, desde el nivel inicial hasta la secundaria, participan de la iniciativa. A lo largo de dos décadas lograron plantar más de 32.000 árboles dentro del Parque Nacional Los Alerces y también realizaron plantaciones en lugares afectados por incendios como Cholila, Epuyén y Lago Puelo.

En el vivero producen más de 15 especies propias del bosque andino patagónico, entre ellas radal, maqui, notro, ñire, chacay, michay, calafate, alerce, maitén, araucaria y ciprés de la cordillera.

El proceso requiere paciencia. Las semillas permanecen aproximadamente un año en almácigos y luego pasan a macetas, donde continúan creciendo durante otros años antes de ser trasladadas a la montaña. Cuando finalmente están listas, los chicos cargan los ejemplares en sus mochilas y recorren senderos hasta los lugares donde serán plantados.

La experiencia también forma parte de las actividades escolares. Biología, Matemática, Tecnología, Educación Física, Economía e Inglés se integran al trabajo del vivero, bajo una propuesta de “aprender haciendo” y de aprendizaje-servicio solidario.

El proyecto recibió además reconocimientos nacionales y cuenta con el acompañamiento de la Secretaría de Bosques de Chubut y de la Administración de Parques Nacionales.

Pero la iniciativa todavía enfrenta dificultades. Una fuerte nevada registrada en 2022 destruyó el sombráculo que protegía a los plantines jóvenes. La escuela necesita reconstruirlo y el costo estimado ronda los 6 millones de pesos. Hasta ahora, lograron reunir aproximadamente la mitad de ese monto mediante donaciones y la venta de ejemplares.

Más allá de los números, el proyecto dejó una enseñanza que trasciende las aulas: los mismos chicos que ven cada verano cómo el fuego amenaza el bosque son quienes trabajan durante años para ayudar a recuperarlo.

Después de 20 años, miles de semillas germinadas y más de 32.000 árboles plantados, la Escuela N° 25 demuestra que la educación también puede convertirse en una herramienta concreta para cuidar y reconstruir el ambiente.