Nacionales I24 23 de agosto de 2026

Pagó 221 cuotas por un departamento, nunca se lo entregaron y la Justicia ordenó una indemnización millonaria

Una jubilada de Neuquén pagó durante más de cinco años para acceder a un departamento de un dormitorio, pero nunca pudo recibir la propiedad que le habían adjudicado. Tras iniciar una demanda, la Justicia condenó a la empresa fiduciaria y ordenó que le pague una indemnización de más de $100 millones.

El caso comenzó en 2017, cuando la mujer ingresó a un fideicomiso destinado a la compra de viviendas y comenzó a realizar aportes mensuales. Dos años después, en 2019, le adjudicaron un departamento ubicado en la ciudad de Neuquén.

La mujer continuó cumpliendo con los pagos durante años. Según la documentación incorporada al expediente, llegó a abonar 221 cuotas y distintos adelantos, que en conjunto representaban el 71,75% del valor total del inmueble.

Cuando finalmente llegó el momento de recibir el departamento, la empresa le exigió una condición adicional: debía presentar dos garantes que firmaran un pagaré por el valor total de la propiedad.

La jubilada consiguió los garantes solicitados y los presentó ante la compañía. Sin embargo, la empresa los rechazó sin brindarle una explicación, según consta en la causa judicial.

Ante esa situación, la mujer propuso una alternativa: constituir una hipoteca sobre el propio departamento como garantía. La propuesta también fue rechazada.

Frente a la imposibilidad de acceder a la vivienda por la que había pagado durante años, decidió recurrir a la Justicia para finalizar el contrato y recuperar el dinero invertido.

Después de analizar el caso, la jueza María Eliana Reynals consideró que la cláusula relacionada con las garantías no era suficientemente clara.

Además, sostuvo que las condiciones necesarias para acceder al departamento debían haber sido informadas de manera precisa desde el comienzo de la relación contractual y no aparecer como una exigencia al momento de concretar la entrega.

Por ese motivo, la Justicia hizo lugar al reclamo de la jubilada y estableció una compensación tomando como referencia una tasación actualizada del inmueble y el porcentaje que había abonado durante los años que permaneció dentro del fideicomiso.

La sentencia estableció una devolución de $91.409.955 correspondiente a la compra frustrada.

A esa suma se agregaron $5.500.000 por daño moral, debido a la angustia, la incertidumbre y la frustración que la mujer atravesó durante el proceso.

Además, la Justicia determinó un monto adicional en concepto de daño punitivo, al considerar que no se trató simplemente de un incumplimiento aislado, sino de una conducta vinculada con la falta de información y el uso de cláusulas que ya habían sido cuestionadas.

Con todos los conceptos incluidos, la empresa fiduciaria deberá pagarle a la jubilada más de $100 millones.

El fallo puso el foco en la importancia de que las condiciones de este tipo de contratos sean claras desde el inicio y que los consumidores conozcan con precisión cuáles son los requisitos que deberán cumplir para acceder finalmente al bien por el que están pagando.