El consumo de cerdo crece en Argentina y proyectan que alcance hasta 34 kilos por habitante
El consumo de carne en Argentina atraviesa una transformación marcada por el impacto de los precios en el bolsillo de los consumidores, lo que está modificando los hábitos alimentarios. En este escenario, el cerdo gana protagonismo frente a la carne vacuna, que según especialistas alcanzó un techo en el mercado interno. El consultor del sector porcino Juan Luis Uccelli afirmó que la suba sostenida del precio de la carne vacuna impulsa a los consumidores a optar por alternativas más económicas como el cerdo y el pollo.
Actualmente, el consumo de carne porcina ronda los 24 kilos por habitante al año, pero las proyecciones indican un crecimiento sostenido en los próximos años. “Vamos a llegar tranquilamente a los 33 o 34 kilos”, sostuvo Uccelli, quien destacó que existe un amplio margen de expansión. Sin embargo, el sector enfrenta una fuerte competencia interna, especialmente con el pollo, que atraviesa un contexto de sobreoferta en el mercado local tras las restricciones a las exportaciones por la gripe aviar, lo que mantiene los precios contenidos.
A pesar de las buenas perspectivas, el crecimiento del sector porcino presenta desafíos estructurales. La presión de las importaciones, principalmente desde Brasil, el atraso cambiario y las dificultades de financiamiento limitan el desarrollo de pequeños productores, mientras que los grandes establecimientos concentran más del 50% de la faena. No obstante, el potencial productivo del país, la disponibilidad de insumos como maíz y soja, y la generación de empleo posicionan al cerdo como una de las proteínas con mayor proyección en el futuro del mercado cárnico argentino.