Internacional Redacción I24 07 de febrero de 2026

Estados Unidos avanza con aranceles y sanciones para aislar económicamente a Irán

En medio de una creciente tensión en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que habilita la imposición de aranceles a los países que mantengan relaciones comerciales con Irán. La medida apunta a profundizar el aislamiento económico del gobierno teocrático iraní y reforzar la presión de Washington sobre sus socios internacionales, en el marco de la política de “máxima presión” impulsada por la Casa Blanca.

El decreto establece sanciones secundarias mediante gravámenes a los Estados que importen bienes o servicios de origen iraní, bajo el argumento de que Teherán representa una amenaza para la seguridad nacional y los intereses estratégicos de Estados Unidos. Si bien la orden no fija aranceles inmediatos, faculta a la administración a aplicarlos tras evaluaciones específicas, con una referencia preliminar de hasta un 25%. La medida podría impactar en vínculos comerciales clave con países como China, India y Turquía.

En paralelo, el gobierno estadounidense anunció nuevas sanciones contra la industria petrolera iraní, dirigidas a frenar sus exportaciones de crudo. El Departamento de Estado informó que las restricciones alcanzan a 15 entidades, dos personas y 14 buques vinculados a la denominada “flota fantasma”, utilizada para el transporte de petróleo y productos petroquímicos iraníes. Según Washington, los ingresos obtenidos por estas operaciones financian actividades desestabilizadoras en la región y refuerzan la represión interna del régimen islámico.

Las medidas fueron anunciadas poco después de una ronda de contactos entre representantes de Estados Unidos e Irán en Omán, donde ambas partes abordaron el programa nuclear iraní sin confirmar avances concretos. En este contexto, Trump advirtió que no descarta el uso de la fuerza y ordenó reforzar la presencia militar estadounidense cerca de las costas iraníes, lo que reaviva el temor a una nueva escalada del conflicto regional.