El Gobierno reafirma su soberanía sobre Malvinas y rechaza las actividades británicas en el territorio
La declaración oficial denunció la exploración y explotación de recursos naturales en la región, así como la presencia militar británica en el Atlántico Sur, calificándolas como acciones contrarias a las resoluciones internacionales. En ese sentido, el Gobierno expresó su compromiso con la diplomacia como único camino para recuperar el ejercicio pleno de sus derechos soberanos y subrayó su disposición a mantener una relación constructiva con el Reino Unido que contemple un "diálogo sustantivo" sobre la soberanía y otros temas de interés común.
El comunicado también recordó que, desde la ocupación británica en 1833, las autoridades argentinas y su población fueron desalojadas ilegítimamente, reemplazándolas por colonos británicos. Desde entonces, todos los gobiernos argentinos han reafirmado sus derechos imprescriptibles sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
La Argentina también reiteró su apoyo a la misión de Buenos Oficios encomendada por la Asamblea General al Secretario General de las Naciones Unidas, destinada a facilitar el reinicio de las negociaciones. En cuanto a los recursos naturales, el Gobierno consideró que las actividades británicas en espacios marítimos argentinos ocupados ilegalmente violan no solo las resoluciones de la ONU, sino también los principios de soberanía y autodeterminación que deberían ser respetados por todos los Estados.