
Después de perder las elecciones para la intendencia, el exintendente de Anisacate, Córdoba, Ramón Zalazar, generó controversia al negarse inicialmente a realizar el traspaso de mando. Cuando finalmente permitió el ingreso a su despacho, la intendenta entrante, Natalia Contini, y su equipo se encontraron con una escena sorprendente e indignante: Zalazar tenía un jacuzzi en la habitación más cercana a su escritorio.