---
canonical_url: "https://i24.com.ar/contenido/36452/el-nino-anticipa-una-primavera-y-un-verano-con-mas-lluvias-en-el-este-de-la-pata"
title: "El Niño anticipa una primavera y un verano con más lluvias en el este de la Patagonia"
article_type: "Article"
main_image: "https://i24.com.ar/download/multimedia.normal.8ad02023fd0c52fe.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp"
date_published: "2026-10-23T06:12:00-03:00"
date_modified: "2026-10-23T00:04:25-03:00"
author_name: "I24"
category_name: "Actualidad"
category_url: "https://i24.com.ar/categoria/2/actualidad"
---

# El Niño anticipa una primavera y un verano con más lluvias en el este de la Patagonia

El fenómeno climático podría provocar precipitaciones superiores al promedio y temperaturas medias más bajas en sectores de Chubut, Río Negro y el noreste de Santa Cruz. Un meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional explicó cómo puede influir en las condiciones del tiempo durante los próximos meses.

El fenómeno de El Niño continúa desarrollándose y mantiene en alerta a los especialistas por sus posibles efectos sobre el clima durante la primavera y el verano. De acuerdo con las proyecciones meteorológicas, algunas zonas del este de la Patagonia podrían registrar lluvias superiores a los valores habituales y temperaturas medias más bajas durante los próximos meses.

Así lo explicó Aldo Sánchez, meteorólogo pronosticador del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), quien señaló que el fenómeno ya fue declarado oficialmente y que podría mantenerse durante el verano.

Según los antecedentes de episodios intensos de El Niño, las regiones que podrían experimentar mayores precipitaciones incluyen el este de Chubut, el este de Río Negro y el noreste de Santa Cruz. Sin embargo, el especialista aclaró que los efectos pueden variar según la zona y la época del año.

El Niño, conocido técnicamente como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), es un fenómeno climático asociado al calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico tropical, especialmente en las zonas cercanas al Ecuador.

Este proceso modifica la circulación de la atmósfera y altera los patrones habituales de temperatura y precipitaciones en distintas regiones del planeta.

El aumento de la temperatura del agua favorece la evaporación y contribuye a generar condiciones propicias para el desarrollo de lluvias y tormentas. Cuando las precipitaciones son abundantes o persistentes, pueden producirse crecidas de ríos, anegamientos y complicaciones para las poblaciones ubicadas en sectores vulnerables.

En las últimas semanas, algunos de los efectos más visibles se registraron en el noreste argentino, especialmente en Misiones, Corrientes y sectores de Chaco, donde se produjeron lluvias abundantes.

En la región patagónica, los antecedentes de episodios fuertes de El Niño muestran una tendencia a registrar precipitaciones superiores a las normales en la franja oriental.

Esto comprende sectores del este de Chubut, el este de Río Negro y el noreste de Santa Cruz, donde las condiciones meteorológicas podrían presentar diferencias respecto de otros sectores de la región.

Además de las lluvias, los registros históricos indican que durante la primavera y el verano las temperaturas medias pueden ubicarse por debajo de los valores habituales. Según Sánchez, ese comportamiento ya se observa en algunas áreas, aunque el fenómeno todavía continúa evolucionando.

El especialista remarcó que las proyecciones permiten identificar tendencias generales, pero no anticipar con exactitud qué ocurrirá en cada localidad ni cuándo se producirán episodios puntuales de precipitaciones intensas.

Por ese motivo, será importante seguir la evolución de los pronósticos oficiales durante las próximas semanas.

Las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional y de otros organismos especializados indican que El Niño podría mantenerse, al menos, durante el verano 2026-2027.

Su permanencia podría influir en la distribución de las lluvias y las temperaturas, aunque la intensidad de sus efectos dependerá de las condiciones atmosféricas y regionales.

Sánchez también advirtió que no todos los episodios de lluvia pueden atribuirse directamente a El Niño. Para establecer una relación es necesario analizar los patrones meteorológicos y su comportamiento a lo largo del tiempo.

De esta manera, el fenómeno climático vuelve a poner el foco sobre el seguimiento de las condiciones meteorológicas en la Patagonia, especialmente en las zonas donde existe una mayor probabilidad de precipitaciones por encima del promedio.

La evolución de los próximos meses será clave para determinar cómo se manifiestan estos efectos en cada localidad y qué consecuencias podrían tener sobre los recursos hídricos, los caminos y las áreas urbanas y rurales.

---

*Contenido creado y optimizado para IA con [Medios CMS](https://medios.io)* — Plataforma profesional para la gestión de medios digitales y portales de noticias.
