El Papa Francisco canonizó a Mama Antula, la primer santa argentina

La ratificación del anuncio ocurrió luego de que el Santo Padre leyera la fórmula de canonización en una ceremonia especial celebrada en la Basílica de San Pedro.

Actualidad 11 de febrero de 2024 i24 Interés General
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Mama Antula, la primera santa argentina

La ceremonia litúrgica  ocurrió a las 9:46 en la ciudad del Vaticano y cuatro horas antes, a las 5:46 de la madrugada en Argentina, cuando el Sumo Pontífice leyó: “En honor de la santa e individua trinidad para la exaltación de la fe católica y el incremento de la vida cristiana, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y después de haber reflexionado largamente, invocado muchas veces la ayuda divina y escuchado el parecer de numerosos hermanos en el episcopado, declaramos y definimos Santa a la beata María Antonia de San José de Paz y Figueroa, y la inscribimos en el catálogo de los santos estableciendo que en toda la iglesia sea honrada devotamente entre los santos. En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo, amén”.

La imagen utilizada en la misa de canonización es una representación de la copia del cuadro pintado por José de Salas, quien nació en Madrid en 1735 y murió en Buenos Aires en 1809. La obra fue hecha luego de la muerte de la santa en marzo de 1799, ya que la laica jesuita jamás permitió, en vida, que la retrataran. Luego, el cardenal italiano Marcello Semeraro, encargado del Dicasterio para las Causas de los Santos, presentó la biografía vaticana oficial de la nueva santa junto a Silvia Correale, quien postuló a Mama Antula. “Resulta ser la primera causa de canonización promovida en Argentina, donde nació, vivió y trabajó y donde aún se conservan sus restos mortales en la Iglesia de Nuestra Señora de la Piedad de Buenos Aires -expuso el cardenal-. Se la llama popularmente Mama Antula. Nacida en la provincia de Santiago del Estero en 1730, a los quince años ingresó en el beaterio de niñas y mujeres que asistían a los padres jesuitas en el apostolado de los ejercicios espirituales y en otras obras de caridad, entre las que se distinguió especialmente en ayudar y dar limosna a los más pobres. Tras la supresión de la compañía de Jesús, se sintió inspirada para seguir promoviendo la espiritualidad ignaciana, especialmente la práctica de los ejercicios espirituales. Como laica consagrada, Mama Antula hizo de esto el corazón de su vocación y de su misión”.

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María Antonia de Paz y Figueroa se enfrentó nada menos que al virrey y al obispo de Buenos Aires en tiempos en que la mujer estaba relegada y las opciones eran ser esposa o monja. Llegó a ser tildada de bruja, fanática y loca y hasta fue recibida a piedrazos cuando entró en la capital del virreinato del Río de La Plata. La vida de quien este domingo fue proclamada por el Papa Francisco como la primera mujer santa nacida, santificada y muerta en lo que sería suelo argentino, María Antonia de Paz y Figueroa, popularmente conocida como Mama Antula, fue una mezcla de rebeldía y coraje.

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