


La provincia de Santa Cruz participará este fin de semana con una delegación de alrededor de 500 personas en la visita papal tras cuatro décadas sin llegadas pastorales al país. La funcionaria del gobierno provincial, Mónica Pereyra, informó acerca del despliegue logístico y territorial de los contingentes que asistirán a las distintas actividades públicas.
El contingente estará integrado por vecinos de Río Gallegos y del interior provincial, quienes se concentrarán prioritariamente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En este marco, Pereyra remarcó: "Desde Santa Cruz van a asistir alrededor de 500 personas entre Río Gallegos y el interior de la provincia, a recibir al Papa".
El esquema de traslado de quienes asistirán fue coordinado con las distintas jurisdicciones ante los cortes totales de autopistas y enlaces terrestres previstos en territorio bonaerense. Sobre las restricciones de circulación, la funcionaria explicó: "El Papa todo lo que es pasar de CABA a provincia de Buenos Aires lo va a hacer en forma terrestre; no lo llevan en helicóptero por el hecho de la cirugía pulmonar que tuvo". A su vez, puntualizó que en Luján habrá un despliegue de 15.000 efectivos policiales para ordenar el acceso a los escenarios abiertos.

El itinerario oficial comenzará el domingo con reuniones eclesiásticas y protocolares en el Palacio Libertad ante mandatarios y diplomáticos.
La agenda proseguirá el lunes con la misa central a las 11:30 en el Monumento a los Españoles, un cónclave interreligioso en Cancillería por la tarde, el martes su Santidad se traslada a la provincia de Córdoba y tras su regreso participará de la vigilia con jóvenes, que incluirá momentos de diálogo, música y oración. Durante el encuentro, el Santo Padre brindará un mensaje a los participantes.
Finalmente, el miércoles, último día de la visita papal, se trasladará a Luján donde se oficiará una misa en la plaza de la Basílica, previo a su partida de la Argentina.
Respecto al espacio de integración entre credos, la secretaria subrayó que también "se invitarán a todas las comunidades religiosas como si fuese un diálogo interreligioso para que tengan la oportunidad de verlo".
Asimismo, citó la premisa del Consejo Argentino para la Libertad Religiosa (CALIR) al señalar sobre “la importancia no es solamente que venga León XIV, porque esto nos da la apertura al amor, es un viento fresco de renuevo espiritual para el país, sino también como cristianos qué vamos a hacer, qué tan responsables vamos a ser con lo que él deje como impronta en cada una de las provincias que van a formar parte de este evento”.
En el cierre de su intervención, Pereyra valoró la trascendencia espiritual y social de la presencia papal para el pueblo santacruceño y el país entero.
“El viene a traer un mensaje de paz, de amor, un mensaje que nos ayuda a conseguir la unidad como nación” manifestó al afirmar “el objetivo es que logremos entendernos entre hermanos más allá de las diferencias que podamos tener", manifestó.
Ante el cuadro de violencia y agresión en el mundo y en nuestro país, Pereyra resaltó que es importante escuchar el mensaje del Santo Padre en estos momento: "es importantísimo el mensaje respecto de la palabra, de que nos amemos los unos a los otros".



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