Vendió ensaladas para cumplir su sueño: Priscila Rodríguez busca trabajo para llegar a los Juegos Olímpicos

Nacionales23 de septiembre de 2026 Redacción I24

Priscila Rodríguez, una taekwondista de 18 años oriunda de Mar de Ajó, atraviesa un momento clave en su carrera deportiva. La joven compite en la categoría de hasta 49 kilos de los Juegos Suramericanos 2026 y, mientras se prepara para representar a la Argentina, busca un trabajo que pueda compatibilizar con su exigente rutina de alto rendimiento.

Para financiar sus viajes, inscripciones y estadías, Priscila hizo de todo: vendió ensaladas de fruta en la playa, empanadas y alfajores, además de organizar rifas. Durante el verano llegó a vender más de 50 ensaladas en un solo día. Con esos ingresos pudo afrontar parte de los gastos necesarios para competir en torneos en países como Chile y Perú.

La deportista comenzó a practicar taekwondo a los cuatro años, cuando sus padres la llevaron para que aprendiera defensa personal. Con el paso del tiempo, el deporte se convirtió en su gran objetivo. Para entrenar con mayor intensidad y trabajar junto a la Selección en el CENARD, dejó Mar de Ajó y se mudó a Martín Coronado, donde vive con su abuela paterna.

En paralelo, intentó cursar la carrera de Kinesiología en la UBA, pero la exigencia de combinar estudios y entrenamiento terminó siendo insostenible. “Me levantaba a las 4 de la mañana para entrar a las 7. Salía a la 13, comía, y a las 14 ya estaba entrenando en el CENARD”, relató. Después continuaba con otra sesión y llegaba a su casa cerca de la medianoche. Dormía apenas tres o cuatro horas y finalmente decidió dejar la facultad.

Actualmente entrena doble turno de lunes a sábado y enfrenta nuevamente un desafío económico. Tiene un solo sponsor privado y necesita recursos para afrontar los próximos torneos, entre ellos una competencia prevista para octubre. Por eso analiza trabajar como repartidora para una aplicación, utilizando una bicicleta o una moto que eventualmente podría prestarle una familiar.

“Por los entrenamientos no puedo estar en un trabajo fijo de ocho horas. Así que pensé en ser delivery de aplicación”, explicó. Su familia también la acompaña: su padre se convirtió en su mánager ad honorem y busca patrocinadores, mientras que su madre y su abuela son parte fundamental de su red de apoyo.

A horas de su debut en los Juegos Suramericanos, Priscila tiene claro el objetivo. “Cuando entre a pelear voy a defender a mi familia, a mi bandera y a todo el sacrificio que vengo haciendo atrás. Voy a dejar todo, no me voy a guardar nada”, aseguró.

Más allá de la competencia inmediata, la joven mantiene una meta a largo plazo: llegar a los Juegos Olímpicos y convertirse en campeona olímpica. “Mi sueño es llegar a un Juego Olímpico. Pisar ese piso... y ser campeona olímpica”, expresó.

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