
Querer es poder: Una historia de esperanza en Comodoro Rivadavia
Por Fabián Ariel Aguirre.
"Después de someterme a varios estudios y a una primera intervención quirúrgica en Buenos Aires, recibí la noticia devastadora de que mi córnea anhelada estaba dañada. Años de incertidumbre y preguntas sobre la viabilidad de la donación que recibí para este órgano crucial para mi visión siguieron, pero nunca perdí la esperanza.
Fue en el año 2022 cuando, finalmente, se abrió la posibilidad de una segunda intervención, esta vez en mi ojo izquierdo. Mi segundo ángel de luz, un donante generoso, hizo posible este nuevo capítulo en mi viaje hacia la recuperación visual."
Tras confirmar la compatibilidad, me dirigí a Comodoro Rivadavia (Chubut) para someterme a la operación. Mis años de pérdida progresiva de visión, que alcanzaron su punto máximo con 12 y 13 en cada ojo antes de las intervenciones, finalmente parecían tener una solución tangible.
Hoy, con gratitud y emoción, comparto que al extraer los últimos micro puntos, la visión de mi ojo izquierdo ha evolucionado hacia la normalidad. Estas palabras y emociones están dedicadas a aquellos que enfrentan desafíos de salud similares. Les insto a no desfallecer, a mantenerse fuertes, ya que la tecnología y, para muchos, un milagro divino nos brindan una nueva oportunidad.
Por eso mis agradecimientos especiales son para el Dr. Cirujano Pablo Daponte, Doctor Cirujano Horacio Freile, al Instituto Altamira y todo su personal, muchas gracias a Caja de Servicios Sociales de Santa Cruz!
Su dedicación y apoyo han sido fundamentales en este viaje hacia la luz y la renovación.


Habló la mamá de Ángel y negó las acusaciones: “Yo no maté a mi hijo”


Alarma en Río Grande por nueva amenaza de tiroteo en un colegio secundario

Buscan declarar a Río Gallegos como “Capital Nacional del Kilómetro 0” de la Ruta 40

ADEPA advierte sobre restricciones al acceso de la prensa en ámbitos oficiales







