En las últimas horas, un grupo se acercó hasta las oficinas de CLYFEMA en Mar de Ajó para reclamar por los elevados montos que recibieron en sus boletas.


Uno de los casos que más llamó la atención fue el de un hombre al que le llegó una factura por $7 millones, y que se mostró visiblemente indignado por los montos.
El hombre destacó que si bien viven algunas familias juntas no tienen más que algunos televisores una heladera y algún que otro calefactor.
"No voy a pagar porque esto está mal", afirmó el vecino frente a las oficinas. Y, al mostrar el monto de la factura, expresó: "¿$7.000.000? No puede ser. Cuando facturan se tienen que dar cuenta. Necesito una respuesta".











