La inteligencia artificial revolucionará los sistemas de seguridad: más rapidez, pero con supervisión humana

Ciencia y tecnología 09 de agosto de 2026 Redacción I24

La inteligencia artificial (IA) se perfila como una de las mayores transformaciones para la industria de la seguridad electrónica. En el corto plazo, las nuevas herramientas permitirán analizar grandes volúmenes de grabaciones de video mediante descripciones habladas, integrar datos provenientes de cámaras, alarmas y controles de acceso, y agilizar la reconstrucción de incidentes, aunque las decisiones críticas seguirán dependiendo de operadores humanos.

Uno de los principales avances será la incorporación del lenguaje natural a los sistemas de monitoreo. En lugar de revisar manualmente horas de imágenes o utilizar múltiples filtros, los operadores podrán describir verbalmente un hecho —por ejemplo, un vehículo rojo con tres ocupantes en un horario determinado— y la IA localizará automáticamente las secuencias que coincidan con esa descripción, reduciendo significativamente los tiempos de búsqueda.

Además de optimizar el análisis de video, la tecnología permitirá conectar diferentes dispositivos de seguridad para ofrecer una visión integral de cada incidente. Así, una alerta generada por un control de acceso podrá vincularse de forma automática con las imágenes de las cámaras cercanas y otros registros disponibles, facilitando una respuesta más rápida y eficiente.

Los especialistas también anticipan nuevos escenarios de aplicación, como el uso de drones conectados a sensores inteligentes. En sectores como el petrolero, podrían inspeccionar de manera automática una instalación ante una posible falla, mientras que en las ciudades servirían para evaluar accidentes de tránsito, incendios u otras emergencias antes del arribo de los equipos de respuesta.

Sin embargo, el crecimiento de la IA también plantea desafíos importantes. El manejo de información sensible obliga a reforzar las medidas de ciberseguridad para evitar vulneraciones de datos y accesos no autorizados. A esto se suman obstáculos económicos y tecnológicos que aún enfrenta Argentina para incorporar este tipo de soluciones.

Los expertos coinciden en que la inteligencia artificial debe ser considerada una herramienta de apoyo y no un reemplazo del criterio humano. Si bien podrá acelerar tareas de monitoreo, ordenar información y detectar patrones con mayor precisión, la evaluación final y la toma de decisiones seguirán estando bajo la responsabilidad de las personas encargadas de la seguridad.

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