
Argentina cobra su primera multa millonaria a un barco chino sin necesidad de capturarlo
28 de marzo de 2026
SSEn lo que representa un giro estratégico en la defensa de los recursos soberanos, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación confirmó el cobro de una multa de $1.260 millones al buque pesquero Bao Feng. El hecho es inédito: la infracción dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA) fue castigada penalmente sin que mediara una interceptación física o el apresamiento de la embarcación en alta mar.

El caso Bao Feng: Evidencia digital sobre el agua
El episodio se originó el pasado 10 de enero. A través del Sistema Guardacostas, la Prefectura Naval Argentina detectó al buque arrastrero de origen chino y bandera de conveniencia de Vanuatu (IMO 1120754) operando ilegalmente dentro de la ZEEA.
La tecnología de monitoreo registró un derrotero clave: la nave permaneció una hora y media a una velocidad inferior a los 4 nudos. Este patrón técnico es, para los expertos, una prueba irrefutable de maniobras de pesca activa. La solidez del caso se reforzó mediante una segunda instancia de validación con la plataforma Skylight, consolidando una "arquitectura de la evidencia" que dejó sin margen de defensa a los infractores.
Un nuevo paradigma: De la persecución a la sanción
Históricamente, el control pesquero dependía de la capacidad material de los guardacostas para alcanzar y capturar a los buques en fuga. El caso del Bao Feng demuestra que el control estatal se ha desplazado hacia la precisión tecnológica.
Este avance institucional fue posible gracias a la coordinación entre la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca, liderada por Juan Antonio López Cazorla, y la Prefectura Naval Argentina, bajo la gestión operativa del PG Nestor Kiferling. La estrategia combinó:
Vigilancia aérea: Sobrevuelos directos sobre la milla 200 para dimensionar la flota extranjera.
- Rigor técnico: El aporte del Centro de Gestión de Tráfico Marítimo.
- Actualización normativa: Una nueva regulación más severa que otorga a la autoridad pesquera herramientas para producir evidencia fehaciente mediante trazas electrónicas.
Tolerancia cero en el Atlántico Sur
La efectivización de esta multa no solo cubre el castigo económico, sino que también incluye los gastos operativosderivados del procedimiento administrativo. Con este antecedente, el Gobierno Nacional inaugura una etapa de "tolerancia cero" frente a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
La señal política es clara: la defensa de la soberanía marítima argentina ya no depende exclusivamente de llegar a tiempo con una patrulla, sino de la capacidad del Estado para probar, sostener y cobrar las infracciones de manera remota y eficaz. El mapa del control pesquero ha cambiado; ahora, la huella digital en el océano tiene consecuencias reales y millonarias.



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