Roberto Baradel ganó las elecciones de la CTA de los Trabajadores y sucederá a Hugo Yasky
Roberto Baradel se convirtió en el nuevo secretario general de la Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina (CTA-T), tras imponerse en las elecciones sindicales realizadas este martes en todo el país. La Lista 10, que encabezó el dirigente docente, obtuvo más del 95% de los votos contabilizados, con más del 90% de las mesas escrutadas, y logró una contundente victoria sobre la nómina opositora liderada por la diputada nacional del Frente de Izquierda, Romina Del Plá.
La jornada electoral contó con la participación de miles de trabajadores en más de 2.600 mesas distribuidas en todas las provincias. Con este resultado, Baradel sucederá a Hugo Yasky, quien estuvo al frente de la central durante dos décadas, desde 2006, y ahora pasará a ocupar la Secretaría de Acción Política.
La nueva conducción nacional estará integrada también por Daniel Catalano, de ATE Capital, y Edgardo Llano, de la Asociación del Personal Aeronáutico, quienes asumirán como secretarios generales adjuntos. El recambio se produce luego de una extensa gestión de Yasky, durante la cual la CTA atravesó una división que dio origen a la CTA Autónoma.
Baradel, quien durante más de 20 años encabezó el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), se consolidó como una de las principales figuras del sindicalismo argentino y un dirigente cercano al kirchnerismo. En mayo pasado dejó la conducción del gremio docente bonaerense, que durante su gestión se convirtió en una de las organizaciones más importantes del sector, con más de 90.000 afiliados.
Tras conocerse los resultados, el secretario general electo sostuvo que la nueva conducción buscará fortalecer la unidad del movimiento obrero y construir un proyecto político opositor al Gobierno nacional. Además, afirmó que la central estará al servicio de la organización y la lucha de los trabajadores.
Desde la CTA-T destacaron que los comicios se desarrollaron con normalidad y calificaron la jornada como una expresión de democracia sindical. Con la victoria de Baradel, la central inicia una nueva etapa de conducción, en un contexto de fuertes debates sobre el rumbo económico, las políticas laborales y el rol de las organizaciones sindicales frente a la administración nacional.