Estados Unidos vota en las elecciones de medio mandato: Trump pone en juego el control del Congreso
Este martes 3 de noviembre, Estados Unidos celebrará las elecciones legislativas de medio mandato, conocidas como midterms, en una jornada clave para el futuro político del presidente Donald Trump. Republicanos y demócratas se disputarán el control del Congreso, mientras también se definirán 36 gobernaciones en distintos estados del país.
Los comicios llegan en un escenario complejo para el mandatario republicano, cuya imagen registra niveles de aprobación cercanos al 37%, según el promedio de encuestas citado por el diario El País. Los sondeos anticipan un crecimiento de los demócratas, que buscarán recuperar terreno tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.
En la Cámara de Representantes se renovarán los 435 escaños. Actualmente, los republicanos cuentan con 219 bancas frente a las 214 de los demócratas, además de dos vacantes. Los opositores necesitan ganar al menos cuatro escaños para alcanzar la mayoría y asumir el control de ese cuerpo legislativo.
El escenario en el Senado aparece más ajustado. De los 100 integrantes, se renovarán 35 bancas y los republicanos parten con una composición de 53 senadores frente a 47 del bloque demócrata. Para recuperar la mayoría, la oposición necesita obtener cuatro escaños netos, en una disputa que incluye estados tradicionalmente republicanos, como Texas, Ohio y Alaska.
Además del Congreso, las elecciones definirán 36 de las 50 gobernaciones del país. Estos cargos tienen incidencia directa en políticas estatales vinculadas con educación, seguridad, inmigración, impuestos y derechos reproductivos, entre otras áreas.
Las elecciones de medio mandato suelen representar un desafío para el partido que ocupa la Casa Blanca. Desde la Segunda Guerra Mundial, el oficialismo perdió bancas en la Cámara de Representantes en 17 de las 19 elecciones de este tipo. En ese contexto, los resultados del martes serán una prueba política para Trump y determinarán el margen de maniobra que tendrá su administración durante los dos años restantes de mandato.
Si los demócratas consiguen avanzar en alguna de las cámaras, podrían condicionar la aprobación de leyes, presupuestos y nombramientos impulsados por el presidente, además de fortalecer su capacidad de control sobre el Poder Ejecutivo.