Internacional Redacción I24 02 de noviembre de 2026

Alerta sanitaria en África: el brote de ébola ya provocó más de 5.300 muertes y supera los 10.000 contagios

Un brote de ébola provocado por el virus Bundibugyo mantiene en alerta a las autoridades sanitarias de África. Desde mayo de 2026, la enfermedad dejó 5.376 fallecidos y más de 10.000 personas infectadas, según cifras difundidas por los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC).

La República Democrática del Congo concentra la mayor parte de las víctimas, con 5.372 muertes registradas. A esta situación se suman otros países afectados por la propagación del virus: Kenia y Uganda, que notificaron dos fallecimientos cada uno, mientras que también se detectaron contagios en Nigeria.

La expansión de la enfermedad generó preocupación en la región. En Uganda se habían registrado 20 casos, principalmente vinculados con personas que viajaron desde territorio congoleño. Aunque las autoridades declararon al país libre de ébola en agosto, Kenia notificó nueve contagios durante octubre, mientras que Nigeria confirmó un caso en una mujer suiza de 42 años que había viajado a Uganda.

Uno de los principales motivos de preocupación es que el brote corresponde a la variante Bundibugyo, una cepa poco frecuente del virus para la que actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados. La enfermedad se transmite principalmente mediante el contacto directo con sangre y otros fluidos corporales de personas infectadas o fallecidas.

Entre sus manifestaciones se encuentran la fiebre y las complicaciones hemorrágicas, que pueden evolucionar hacia cuadros graves y provocar la muerte. Según los registros correspondientes al 31 de octubre en la República Democrática del Congo, la tasa de letalidad supera el 50%.

Mientras continúa la emergencia, comenzaron ensayos clínicos con la vacuna Ervebo, que demostró eficacia contra la variante Zaire del ébola, aunque todavía se investiga si puede ofrecer protección frente al virus Bundibugyo.

La evolución del brote mantiene en alerta a los organismos sanitarios internacionales, que buscan contener la transmisión, detectar nuevos contagios y evitar que la enfermedad continúe extendiéndose a otros países.