Ambiente advirtió incumplimientos en el relleno municipal y alertó por el riesgo para los productores de Punta Loyola
La Secretaría de Estado de Ambiente de Santa Cruz advirtió sobre graves incumplimientos en el funcionamiento del Relleno Sanitario de Río Gallegos, ubicado camino a Punta Loyola. El mismo pertenece al Municipio de Río Gallegos a cargo de Pablo Grasso.
La falta de documentación ambiental vigente, las deficiencias en la operación y la dispersión de residuos fuera del predio generan preocupación por sus posibles consecuencias sobre el ambiente y la actividad ganadera de los establecimientos vecinos.
El secretario de Estado de Ambiente, Diego Procopio, explicó que, si bien el proyecto original contó con la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental, posteriormente se requirió la Auditoría Ambiental de Cumplimiento para verificar que las obras y las condiciones de funcionamiento se ajustaran a las exigencias establecidas.
Esa auditoría es necesaria para avanzar en la obtención de una nueva Declaración de Impacto Ambiental (DIA), documento que habilita la operación del establecimiento. Sin embargo, la declaración anterior se encuentra vencida desde 2025 y el Municipio todavía no presentó la documentación requerida para regularizar la situación.
Deficiencias operativas y dudas sobre la impermeabilización
Procopio señaló que, “durante las inspecciones, se detectaron incumplimientos relacionados con la disponibilidad de maquinaria necesaria para el tratamiento y disposición de los residuos, una dotación reducida de personal, la falta de una balanza para controlar los ingresos y deficiencias en el recinto destinado a residuos peligrosos”.
También existen interrogantes sobre la correcta colocación de la geomembrana que debe impermeabilizar las celdas e impedir que los líquidos generados por la descomposición de los residuos se filtren al suelo.
La falta de documentación técnica actualizada impide verificar si estas condiciones se cumplen efectivamente.
Riegos para el ganado de campos linderos
La preocupación también alcanza a los establecimientos rurales cercanos. Javier Álvarez Bento, administrador de la estancia Punta Loyola, denunció públicamente la presencia de residuos plásticos dispersos en los campos y advirtió sobre sus consecuencias para la actividad ganadera.
Según explicó los plásticos se fragmentan y se transforman en pequeñas partículas que pueden incorporarse a la vegetación consumida por los animales, generando riesgos para su alimentación y salud.
El productor también alertó sobre la pérdida de superficie aprovechable para la actividad ganadera y el impacto que esta situación puede tener sobre la continuidad de la producción rural.
Las denuncias ponen en evidencia la importancia de garantizar que los residuos permanezcan dentro de los sectores habilitados y que el establecimiento cuente con las condiciones operativas necesarias para evitar su dispersión hacia los campos vecinos.
Cuatro inspecciones y actuaciones ante la Justicia
La Secretaría de Ambiente realizó cuatro inspecciones en el predio el 17 de diciembre de 2025, el 5 de marzo, el 7 de abril y el 16 de octubre de 2026. En esas oportunidades se labraron actas y se formularon requerimientos tanto a la Municipalidad de Río Gallegos como a la empresa operadora, Nueva Santa Cruz.
Además de la Auditoría Ambiental de Cumplimiento y la actualización de la Declaración de Impacto Ambiental, se solicitó documentación sobre la capacidad de las celdas, los sistemas de impermeabilización, el manejo de lixiviados y biogás, la maquinaria disponible y el contrato vigente entre el Municipio y la empresa.
Desde el organismo provincial señalaron que los requerimientos administrativos y técnicos formulados a la Municipalidad de Río Gallegos y a la empresa Nueva Santa Cruz aún no han sido cumplimentados en su totalidad, por lo que las actuaciones de fiscalización y control ambiental sobre el relleno sanitario continúan en curso.
Por otra parte, y en relación con la persistencia del vaciadero municipal ubicado sobre la calle José Ingenieros, la Secretaría de Estado de Ambiente, junto con Fiscalía de Estado, ha impulsado actuaciones ante el Juzgado Provincial de Primera Instancia en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería N.º 2, con el propósito de abordar la problemática ambiental derivada de su funcionamiento y avanzar hacia una solución definitiva.
Asimismo, productores rurales afectados han presentado una acción de amparo ante el mismo juzgado, en cuyo marco se encuentra prevista una audiencia para este miércoles.
Si bien se trata de actuaciones diferentes, ambas situaciones están estrechamente relacionadas y ponen de manifiesto la necesidad de que el Municipio y la empresa operadora adopten medidas concretas para garantizar una gestión integral y ambientalmente adecuada de los residuos de Río Gallegos.
Una solución que empieza a ser un problema
El proyecto del nuevo relleno sanitario debía resolver la histórica problemática de los residuos en Río Gallegos y permitir el cierre del antiguo vaciadero municipal de la calle José Ingenieros. Pero ambos espacios continúan utilizándose.
Las graves deficiencias en el tratamiento de los residuos en el vaciadero urbano fueron motivos de sendas denuncias en la Justicia por parte de la Secretaría de Ambiente, en abril de este año. Sin embargo, hasta el momento no ha existido una decisión judicial al respecto.
La situación que exige respuestas y el cumplimiento efectivo de las obligaciones ambientales por parte del Municipio y de la empresa operadora.