Internacional I24 30 de octubre de 2026

Italia: protestas contra el gobierno de Meloni terminaron en enfrentamientos con la Policía

Manifestantes salieron a las calles para expresar su rechazo al gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni. La movilización estuvo marcada por momentos de tensión y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

La jornada de protesta fue convocada por el sindicato Unione Sindacale di Base (USB), en el marco de una huelga general que se extendió a más de 40 ciudades italianas.

En Roma, los incidentes comenzaron cuando un grupo de manifestantes intentó superar el cordón policial para acercarse al Parlamento. Los efectivos respondieron con escudos, cargas policiales y cañones de agua. Durante los enfrentamientos, algunos participantes arrojaron botellas, petardos y otros objetos contra los agentes. Según un primer balance, ocho personas fueron retenidas para su identificación.

También se registraron momentos de tensión en Turín, donde la Policía utilizó bastones y cañones de agua para dispersar a los manifestantes. Las movilizaciones alcanzaron además ciudades como Milán, Bolonia, Génova y Nápoles.

Entre los principales motivos de la movilización se encuentran el aumento del costo de vida, el encarecimiento de los combustibles, los bajos salarios y las dificultades para acceder a una vivienda. Los estudiantes reclamaron mayores recursos para la educación, mientras que trabajadores, transportistas y agricultores cuestionaron el incremento del gasto militar.

El sindicato convocante estimó que entre un millón y un millón y medio de personas participaron de las protestas en todo el país, aunque las autoridades no difundieron cifras oficiales de asistencia. 

Las manifestaciones se producen luego de los disturbios registrados el 17 y 18 de octubre en ciudades como Milán, Turín y Bolonia. Tras aquellos episodios, el gobierno de Meloni anunció nuevas medidas de seguridad y el despliegue de 500 militares para colaborar con las fuerzas policiales.

De esta manera, Italia atraviesa una nueva jornada de conflictividad social, en medio de reclamos económicos, educativos y habitacionales que mantienen la presión sobre el gobierno de Giorgia Meloni.