Internacional Redacción I24 27 de octubre de 2026

Israel vota en unas elecciones clave: Netanyahu busca continuar en el poder tras la guerra en Gaza

Israel celebra este martes elecciones nacionales por primera vez desde los ataques de Hamas del 7 de octubre de 2023, en una jornada marcada por las consecuencias de la guerra en Gaza, las tensiones regionales y el desgaste político del actual gobierno. Unos 7,3 millones de ciudadanos están habilitados para votar y definir la continuidad del primer ministro Benjamin Netanyahu o la llegada de una nueva coalición al poder.

Netanyahu, quien acumula más de 19 años al frente del Gobierno en distintos períodos, busca renovar su mandato con el respaldo de su partido Likud, sectores de la ultraderecha religiosa y agrupaciones ultraortodoxas. Sin embargo, enfrenta cuestionamientos por las fallas de seguridad que permitieron los ataques de octubre de 2023, además de las críticas internacionales por la ofensiva militar en Gaza y la situación en Cisjordania.

La principal alternativa electoral es una coalición de centroderecha encabezada por Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel y antiguo aliado político de Netanyahu. Entre sus principales propuestas figuran la creación de una comisión independiente para investigar los acontecimientos del 7 de octubre y la incorporación de los sectores ultraortodoxos al servicio militar obligatorio. Por su parte, la centroizquierda participa con Los Demócratas, liderados por Yair Golán.

Las encuestas previas anticipan una competencia ajustada entre el oficialismo y la principal alianza opositora. Según las proyecciones mencionadas en el informe, la oposición podría obtener entre 52 y 56 escaños, frente a unos 50 de la coalición de Netanyahu. Para formar gobierno se necesitan al menos 61 de los 120 integrantes de la Knéset, el Parlamento israelí, por lo que el resultado dependerá también de las negociaciones con otras fuerzas políticas.

La cuestión palestina, la amenaza de un nuevo enfrentamiento con Irán y el vínculo con Estados Unidos forman parte de los principales ejes de la campaña. Mientras Netanyahu defiende su política de seguridad y destaca el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump, sus adversarios cuestionan la estrategia del Gobierno y advierten sobre sus consecuencias regionales. En este contexto, las elecciones definirán no solo quién conducirá Israel, sino también el rumbo político del país frente a un escenario de conflicto e incertidumbre en Medio Oriente.