Milei recibió al subsecretario de Estado de EE.UU. en medio de la tensión por la Ley de Defensa de la Soberanía
El presidente Javier Milei se reunió este viernes en la Casa Rosada con Christopher Landau, subsecretario de Estado de Estados Unidos, en un encuentro marcado por las diferencias en torno al proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que busca establecer sanciones para las empresas que exploten recursos naturales en las Islas Malvinas sin autorización argentina. La agenda también incluyó inversiones, cooperación en seguridad y la próxima visita del vicepresidente estadounidense, JD Vance.
De la reunión participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller Pablo Quirno; y el embajador argentino en Washington, Alec Oxenford. Por Estados Unidos estuvieron presentes el embajador Peter Lamelas y otros integrantes de la delegación diplomática.
El encuentro se produjo luego de que Landau manifestara la preocupación de empresas estadounidenses por el alcance de la iniciativa. Sin embargo, el funcionario aclaró que Washington respetará el proceso legislativo argentino y que no intervendrá en el debate. “Las leyes de la Nación Argentina son una cuestión para las autoridades de la Nación Argentina”, sostuvo durante su reunión previa con Quirno.
Por su parte, el canciller defendió la propuesta al considerar que la legislación vigente no cuenta con todas las herramientas necesarias para proteger los intereses nacionales en el Atlántico Sur. Según explicó, el objetivo no es ir contra una empresa en particular, sino promover que las compañías orienten sus inversiones hacia el territorio continental argentino, en lugar de desarrollar actividades en las islas sin autorización del país.
El proyecto fue enviado al Congreso el 17 de septiembre, aunque su tratamiento permanece demorado por diferencias con bloques aliados respecto de disposiciones vinculadas con la seguridad nacional, la defensa y la inteligencia. El oficialismo negocia modificaciones para reunir los apoyos necesarios y avanzar con la iniciativa.
Otro de los temas abordados fue la posición de Estados Unidos respecto del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, organismo que trata anualmente la cuestión Malvinas. Washington solicitó su disolución en el marco de una propuesta de reforma de organismos multilaterales impulsada por la administración de Donald Trump. Ante esa postura, Quirno sostuvo que una eventual desaparición del comité no afectaría el reclamo argentino de soberanía.
En materia de cooperación bilateral, la agenda incluyó fondos estadounidenses para programas contra el narcotráfico, iniciativas de protección de la infancia y el desarrollo de un centro de operaciones de ciberseguridad. También se repasaron proyectos de infraestructura y energía, entre ellos el Corredor Andes-Atlántico, destinado a conectar zonas mineras y Vaca Muerta con puertos mediante obras ferroviarias, energéticas y portuarias.
La propuesta contempla alternativas de financiamiento de hasta US$7.000 millones del Export-Import Bank estadounidense hasta 2027, además de una iniciativa de hasta US$6.000 millones vinculada al proyecto Argentina LNG, impulsado por YPF, ENI y XRG. En paralelo, el Gobierno busca ampliar las inversiones estadounidenses y avanzar en un acuerdo comercial, la explotación de minerales críticos y el proceso de incorporación de Argentina al programa de exención de visas.