El Pentágono busca crear un programa de espionaje encubierto para hacer frente a China
La iniciativa apunta a reforzar las operaciones de inteligencia económica de Estados Unidos mediante agentes que trabajarían bajo la apariencia de empresarios o empleados del sector privado. Según fuentes citadas por The Washington Post, el proyecto está en etapa de planificación y el Departamento de Defensa negó que se encuentre en marcha.
El Pentágono de Estados Unidos analiza la posibilidad de desarrollar un programa de espionaje encubierto destinado a fortalecer la estrategia de competencia económica frente a China y otros países considerados rivales. La propuesta contempla el despliegue de agentes que operarían bajo la identidad de empresarios o trabajadores del sector privado, sin revelar sus vínculos con el Gobierno estadounidense.
La información fue publicada por The Washington Post, que citó a seis personas familiarizadas con la iniciativa. Según el medio, el objetivo sería incorporar una nueva herramienta de inteligencia clandestina a la estrategia de guerra económica impulsada por la administración de Donald Trump.
El programa, de acuerdo con las fuentes consultadas, todavía se encuentra en una fase de planificación y no está operativo. Su estructura definitiva tampoco fue establecida: podría convertirse en una unidad independiente dentro del Pentágono o ampliar las capacidades de inteligencia humana que ya posee el Departamento de Defensa.
Un proyecto vinculado a la inteligencia económica
La iniciativa estaría supervisada por Tom Rakusan, un exfuncionario de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) con 39 años de trayectoria, quien actualmente se desempeña como asesor principal del subsecretario de Defensa, Steve Feinberg.
De acuerdo con la publicación, especialistas de distintas áreas del Pentágono y exintegrantes de la CIA fueron convocados para trabajar en el desarrollo del proyecto.
La propuesta se enmarca en una estrategia estadounidense que busca utilizar herramientas económicas, controles a las exportaciones e inversiones en sectores considerados estratégicos para contrarrestar la influencia de China y otros competidores.
En ese contexto, la inteligencia económica adquiere relevancia para obtener información sobre empresas, tecnologías y recursos fundamentales para la competencia internacional, especialmente en sectores como los semiconductores, la biotecnología y la inteligencia artificial.
Los riesgos de operar bajo identidades falsas
El eventual programa utilizaría agentes conocidos como nonofficial cover officers (NOC), es decir, funcionarios de inteligencia que trabajan bajo una identidad que no los vincula oficialmente con el Gobierno de su país.
A diferencia de quienes operan desde embajadas u otras dependencias diplomáticas, estos agentes no contarían con una cobertura gubernamental reconocida. Por ese motivo, podrían enfrentar mayores riesgos si sus identidades fueran descubiertas o fueran detenidos en el extranjero.
La iniciativa también presenta dificultades operativas y legales. Entre ellas figuran la posibilidad de rastrear antecedentes militares, el uso de sistemas biométricos y la creciente cantidad de información digital que puede facilitar la identificación de una persona.
Además, el proyecto podría generar tensiones institucionales con la CIA, que históricamente ha desempeñado un papel central en las operaciones de espionaje humano en el exterior.
El Pentágono rechazó la información
Consultado por The Washington Post, el Departamento de Defensa estadounidense negó que exista una iniciativa de esas características en desarrollo. Su postura contradice la información proporcionada por las fuentes anónimas citadas por el periódico.
La CIA, por su parte, declinó hacer comentarios, mientras que Rakusan no respondió a la solicitud de declaraciones.
Por el momento, no se conocen detalles definitivos sobre el alcance, la estructura ni los plazos de una eventual implementación. La propuesta, de concretarse, representaría un nuevo paso en la búsqueda de Estados Unidos por ampliar sus capacidades de inteligencia económica en medio de la creciente rivalidad estratégica con China.