Actualidad I24 21 de octubre de 2026

El “Súper Niño” podría alcanzar su punto máximo en diciembre y extender sus efectos hasta 2027

El especialista en Ciencias Ambientales Inti Bonomo explicó cómo el calentamiento del océano Pacífico puede modificar las condiciones meteorológicas en la Argentina. La persistencia de la nubosidad, las temperaturas frescas y los cambios en la humedad forman parte del escenario analizado para los próximos meses.

El fenómeno climático conocido como el “Súper Niño” continúa generando interrogantes sobre su impacto en la Argentina. Según explicó el licenciado en Ciencias Ambientales Inti Bonomo, el proceso podría alcanzar su máxima intensidad en diciembre de 2026, aunque sus efectos sobre la atmósfera podrían prolongarse durante los primeros meses de 2027.

En una entrevista con LN+, el especialista analizó las condiciones meteorológicas registradas durante octubre, caracterizadas en algunas regiones por mañanas frías, jornadas grises y una persistente cobertura de nubes, incluso en plena primavera.

Bonomo explicó que el calentamiento de las aguas del océano Pacífico modifica la circulación atmosférica y puede favorecer el transporte de humedad hacia distintas zonas del país. Este proceso contribuye a la formación de nubosidad y puede influir en el comportamiento de las temperaturas.

Uno de los aspectos señalados por el especialista fue la relación entre la nubosidad y las temperaturas que se registran en el centro de la Argentina.

La presencia de una extensa capa de nubes reduce la cantidad de radiación solar que llega directamente a la superficie terrestre. Como consecuencia, durante el día el suelo recibe menos energía y el aumento de la temperatura puede demorarse.

De esta manera, el especialista explicó que un fenómeno asociado al calentamiento del océano y al incremento de la temperatura global puede convivir con jornadas relativamente frescas en determinadas regiones.

Sin embargo, estas condiciones no significan que el verano vaya a estar marcado necesariamente por temperaturas bajas. La evolución dependerá de cómo se desarrollen los patrones atmosféricos durante las próximas semanas.

En relación con la evolución del fenómeno, Bonomo sostuvo que el calentamiento oceánico continuaría aumentando hasta alcanzar su punto máximo en diciembre.

No obstante, aclaró que las proyecciones climáticas están sujetas a modificaciones y que es necesario seguir de cerca su evolución.

El pico del fenómeno hace referencia al momento de mayor calentamiento de las aguas del océano, pero no implica que todas las regiones de la Argentina vayan a experimentar simultáneamente las mismas condiciones meteorológicas.

Además, el especialista advirtió que los efectos atmosféricos podrían continuar después de ese máximo. Según sus estimaciones, la humedad acumulada podría seguir influyendo en el comportamiento del tiempo durante febrero, marzo e incluso abril de 2027.

La evolución de El Niño mantiene la atención sobre posibles cambios en las precipitaciones, la humedad y las temperaturas. En distintas regiones, estos cambios pueden traducirse en condiciones meteorológicas diferentes, de acuerdo con los patrones climáticos locales.

La nubosidad también cumple un papel importante durante la noche, ya que puede limitar la pérdida de calor de la superficie terrestre. Esto puede moderar las diferencias de temperatura entre el día y la noche.

De todos modos, el desarrollo del fenómeno no permite anticipar con exactitud cuándo ni dónde se producirán tormentas intensas, lluvias abundantes u otros eventos extremos. Para conocer los riesgos concretos, es necesario consultar los pronósticos y las alertas oficiales correspondientes a cada zona.

En este contexto, el seguimiento de El Niño será clave durante el cierre de 2026 y el comienzo de 2027. Aunque diciembre aparece como el período probable de mayor intensidad, sus consecuencias podrían extenderse durante varios meses más.