Crece la cantidad de evacuados por la crecida del río Uruguay y el Paraná supera su promedio histórico
La crecida de los ríos mantiene en alerta a distintas localidades del litoral argentino. En Concordia, Entre Ríos, aumentó el número de familias evacuadas, mientras que el río Paraná registró durante septiembre un caudal 37% superior al promedio histórico en la zona de influencia de la represa de Yacyretá.
La situación hidrológica en el litoral argentino continúa bajo monitoreo debido al aumento del caudal de los ríos Uruguay y Paraná. Las autoridades mantienen los operativos de prevención y asistencia ante la posibilidad de que los niveles de agua continúen en ascenso durante los próximos días.
En Concordia, provincia de Entre Ríos, la crecida del río Uruguay obligó a evacuar preventivamente a entre 12 y 15 familias, mientras que el agua comenzó a afectar sectores bajos de la costanera y avanzó sobre otras áreas de la ciudad.
De acuerdo con los registros de la Prefectura Naval Argentina, el puerto local alcanzó los 11,62 metros, por encima de la cota de alerta, establecida en 11 metros, y cerca del nivel de evacuación, fijado en 12,50 metros. Las proyecciones hidrológicas anticipaban que el río podía llegar a los 13 metros hacia el lunes 12 de octubre.
Las familias afectadas fueron trasladadas a espacios habilitados por el municipio, donde reciben asistencia alimentaria y sanitaria. Otras optaron por alojarse temporalmente en viviendas de familiares y vecinos.
La crecida del río Uruguay también mantiene en alerta a otras ciudades de la región. En Colón, el nivel llegó a los 7,27 metros, por encima de la cota de alerta de 7,10 metros. Las estimaciones de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) indicaban que podía alcanzar los 7,70 metros, cerca del nivel de evacuación, establecido en 7,90 metros.
En Concepción del Uruguay, en tanto, el río registró 5,56 metros, superando la marca de alerta de 5,30 metros. Para esa localidad, los pronósticos contemplaban un posible pico de 6,15 metros.
En la provincia de Corrientes, uno de los puntos más comprometidos era Paso de los Libres, donde el río alcanzó los 9,18 metros, por encima de la cota de evacuación de 8,50 metros. Según los reportes oficiales, alrededor de 25 personas necesitaron asistencia, aunque la situación se mantenía estable.
En Alvear, el nivel llegó a los 10 metros, lo que motivó el cierre preventivo del puerto y la suspensión del cruce internacional hacia Brasil.
La evolución de la crecida dependerá, entre otros factores, de las precipitaciones previstas en la cuenca alta, las condiciones meteorológicas y el manejo de los excedentes de agua en la represa de Salto Grande.
A este escenario se suma la situación del río Paraná. La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) informó que durante septiembre el caudal medio de ingreso al embalse superó en un 37% el promedio histórico correspondiente a ese mes.
Según los registros históricos comprendidos entre 1971 y 2025, el caudal medio esperado para septiembre es de 12.339 metros cúbicos por segundo. Los valores registrados durante el último mes superaron esa referencia, lo que llevó a habilitar compuertas del vertedero de Aña Cuá, de acuerdo con los protocolos operativos de la central.
Sin embargo, hasta la emisión del informe no había sido necesario abrir el vertedero principal de la represa.
Para los próximos días, las previsiones indicaban que los niveles del Paraná se mantendrían relativamente estables en los puntos monitoreados, aunque continuarían bajo vigilancia ante la posibilidad de nuevas precipitaciones.
En Ayolas, Paraguay, se esperaban alturas de entre 4,20 y 4,30 metros. El nivel de alerta en esa localidad es de 4,20 metros, mientras que la cota de inundación urbana comienza en los 4,50 metros. Por este motivo, Yacyretá emitió una advertencia preventiva dirigida a los habitantes de las zonas ribereñas.
En Puerto Ituzaingó, Corrientes, las proyecciones ubicaban el nivel entre 2,23 y 2,45 metros, por debajo de la cota de alerta de 3,50 metros.
De esta manera, los organismos técnicos continúan siguiendo la evolución de ambos cursos de agua, con especial atención a las lluvias pronosticadas para la cuenca del Paraná y el comportamiento del río Uruguay, mientras las autoridades mantienen las medidas preventivas en las zonas más expuestas a las inundaciones.