Ariadna Palacios hizo historia: se convirtió en la primera mujer en dirigir un partido de la Primera B Metropolitana
La árbitra de 29 años estuvo al frente del encuentro entre Ituzaingó y Argentino de Quilmes, que terminó 2 a 2 por la fecha 39 del campeonato. Su designación marcó un nuevo hito para la presencia femenina en el arbitraje del fútbol argentino.
Ariadna Palacios protagonizó una jornada hhistórica durante el sábado 10 de octubre al convertirse en la primera mujer en dirigir como árbitra principal un partido de la Primera B Metropolitana, una de las categorías del ascenso del fútbol argentino.
La jueza estuvo a cargo del encuentro entre Ituzaingó y Argentino de Quilmes, disputado en el estadio Carlos Alberto Sacaan, que finalizó con un empate 2 a 2. Más allá del resultado, la atención estuvo puesta en su designación, que representó un avance para la participación de las mujeres en las competencias masculinas organizadas por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
A sus 29 años, Palacios llegó a esta instancia después de sumar experiencia en distintas competencias del ascenso, entre ellas la Primera C, los torneos promocionales y el fútbol femenino. Además, se desempeñó como árbitra asistente y cuarta árbitra antes de asumir la responsabilidad principal en un encuentro de esta categoría.
En 2025, recibió el premio Alumni como árbitra destacada de la Primera C del fútbol femenino, un reconocimiento a su desempeño y recorrido dentro de la actividad.
Para el partido de este sábado, estuvo acompañada por Matías Noli y Tomás Otero como árbitros asistentes, mientras que Mauro Trinidad cumplió la función de cuarto árbitro.
La designación de Palacios se suma a los antecedentes de otras mujeres que lograron abrirse camino en el arbitraje de las categorías masculinas del fútbol argentino. Entre ellas se encuentra Estela Álvarez de Olivera, quien dirigió encuentros de la entonces Primera B Nacional en 2009.
El debut de Palacios como jueza principal en la Primera B Metropolitana constituye un nuevo paso en ese recorrido y amplía las oportunidades para las mujeres que buscan desarrollarse profesionalmente en el arbitraje.
De esta manera, la árbitra quedó en la historia de la categoría con una designación que trascendió el resultado deportivo y se convirtió en un acontecimiento significativo para el fútbol argentino.