Por: SS27 de septiembre de 2026

Damián Di Pace: Vaca Muerta logró una gran transformación en Neuquén

Damián Di Pace ha destacado recientemente el monumental impacto de Vaca Muerta como el principal motor de transformación económica y demográfica en la provincia de Neuquén. Sus análisis se enfocan tanto en el extraordinario crecimiento como en los complejos desafíos de infraestructura que genera este fenómeno.

Di Pace señaló que llegan 82 personas por día a la capital neuquina en busca de empleo en el sector petrolero. Unas 22.000 personas se mudaron el año pasado y se proyecta que el total alcance las 30.000 personas.

Es la provincia con mayor creación de empleo registrado desde finales de 2023 (+7%). Además, la demanda energética impulsa sectores satélites como la construcción, que registra un alza interanual del 18,5% en el empleo sectorial.

El desarrollo mantiene los niveles de desempleo en un 3,2% y la pobreza en un 19,6%, cifras que se ubican muy por debajo de la media nacional.Producción récord: Resalta que la provincia ya produce 7 de cada 10 barriles de petróleo de la Argentina, con proyecciones de alcanzar un techo de producción de 1 millón de barriles diarios para 2030.

A pesar del optimismo por el ingreso de inversiones y exportaciones, Di Pace advierte de forma tajante sobre el déficit en la superficie:
-Crisis de infraestructura: El crecimiento poblacional genera una presión crítica sobre la escasez de vivienda, servicios públicos, conectividad y logística.
-Saturación vial: Solo la logística para trasladar la arena de fractura (fracking) hacia los pozos moviliza a más de 1.000 camiones por día, lo que colapsa las rutas de la región.
-Demanda de Real Estate: El especialista enfatiza la urgencia de construir "la infraestructura del futuro", anticipando que se requerirán masivamente tipologías de viviendas compactas, formatos corporativos y parques logísticos de última milla.
Con este panorama, el economista defiende el rol de Vaca Muerta como una verdadera locomotora exportadora de divisas, pero aclara que el éxito definitivo dependerá de la velocidad con la que el sector público y privado logren solucionar los límites de la infraestructura civil y vial.