El Gobierno acelera inversiones en el sistema eléctrico para reducir el riesgo de cortes durante el verano
El Gobierno nacional avanza con un plan de inversiones y obras destinado a reforzar el sistema eléctrico y reducir el riesgo de cortes durante los meses de mayor demanda. La estrategia contempla la incorporación de sistemas de almacenamiento con baterías, la ampliación de las redes de transporte y nuevas inversiones privadas en generación y distribución.
El plan cobra relevancia luego del apagón registrado el sábado 19 de septiembre, que afectó a más de 600.000 usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano. Ante la proximidad del verano, cuando aumenta significativamente el consumo de electricidad por las altas temperaturas, las autoridades buscan acelerar las obras consideradas prioritarias para mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
Una de las principales apuestas son los sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías, conocidos como BESS. Los primeros proyectos comenzarán a estar disponibles en las próximas semanas en el Área Metropolitana de Buenos Aires y permitirán almacenar electricidad para utilizarla durante los momentos de mayor demanda. Para estas obras se prevé una inversión de unos US$650 millones, mientras que la entrada en funcionamiento está prevista entre octubre y diciembre de 2026.
Además, la Secretaría de Energía adjudicó proyectos por aproximadamente US$700 millones para instalar más de 700 MW de capacidad de almacenamiento en siete regiones del país. Según el cronograma oficial, las obras fuera del AMBA se completarán por etapas durante 2027 y estarán destinadas a reforzar el suministro en zonas de elevado consumo y mejorar la respuesta ante fallas en la red.
En paralelo, el Gobierno definió 16 proyectos prioritarios para ampliar el sistema de transporte eléctrico, con una inversión estimada en US$6600 millones. Las obras contemplan más de 5600 kilómetros de líneas de alta tensión y buscan solucionar los denominados cuellos de botella que dificultan trasladar la energía desde los centros de generación hacia las zonas de mayor consumo.
Entre los proyectos se encuentra AMBA I, destinado a reforzar el abastecimiento de una región que concentra cerca del 40% del consumo eléctrico nacional. También se prevé avanzar con dos líneas de transmisión de 500 kV que vincularán Mendoza y Chubut con la provincia de Buenos Aires.
El esquema oficial también contempla un mayor protagonismo del sector privado. En ese marco, empresas distribuidoras avanzan con inversiones para mejorar sus redes, mientras que grandes proyectos industriales y de infraestructura deberán garantizar su propio abastecimiento energético. Una resolución de la Secretaría de Energía establece que estos emprendimientos deberán incorporar generación propia o contratos de suministro que eviten sobrecargar la red existente.