El papa León XIV advirtió sobre los riesgos de la inteligencia artificial y llamó a no perder la humanidad
Durante su visita a Francia, el pontífice planteó una reflexión sobre el avance de la tecnología y sostuvo que la inteligencia artificial no puede responder a las preguntas fundamentales sobre el sentido de la existencia humana.
El papa León XIV volvió a expresar su preocupación por el impacto de la inteligencia artificial y, durante su visita oficial a Francia, llamó a mantener a la persona en el centro frente al avance de las nuevas tecnologías.
En uno de sus discursos, el pontífice advirtió sobre el riesgo de “perder nuestra humanidad en medio del paraíso de las máquinas” y sostuvo que resulta necesario desarrollar una mirada ética frente a sistemas tecnológicos que tienen cada vez mayor presencia en la vida cotidiana.
La reflexión también estuvo presente durante su intervención en la sede de la UNESCO, en París. Allí, León XIV señaló que la inteligencia artificial puede procesar y relacionar grandes cantidades de información, pero no puede responder por sí misma a las preguntas vinculadas con el sentido de la existencia humana.
Según el pontífice, el desarrollo tecnológico plantea además un desafío relacionado con la manera en que la sociedad entiende la dignidad de las personas. En ese sentido, cuestionó que a los sistemas informáticos se les atribuya la denominación de “inteligencia”, mientras que las personas pueden terminar siendo evaluadas principalmente bajo criterios de eficiencia.
León XIV también planteó la necesidad de fortalecer el discernimiento ético frente a estas transformaciones. Su postura se suma a otras advertencias realizadas durante su pontificado sobre los posibles efectos de la inteligencia artificial, entre ellos la desinformación, la profundización de las divisiones sociales y su utilización en conflictos.
Días antes, el Papa había reclamado que el desarrollo de la inteligencia artificial estuviera orientado por la sabiduría y la solidaridad, y pidió que los sistemas tecnológicos contribuyan a proteger la dignidad humana y fortalecer los vínculos entre las personas.
Durante su visita a Francia, el pontífice vinculó además el debate tecnológico con cuestiones más amplias como la educación, la ciencia, la cultura, la paz y la responsabilidad de las instituciones internacionales.
Su mensaje volvió así a colocar en el centro del debate una pregunta que acompaña al avance de la inteligencia artificial: cómo aprovechar sus capacidades sin dejar de lado aquellos aspectos de la vida humana que, según León XIV, no pueden reducirse a datos, cálculos o criterios de eficiencia.