Más de 350 intelectuales respaldaron a Ariana Harwicz tras su exclusión de un festival en Granada
Más de 350 escritores, artistas, filósofos e intelectuales de distintos países firmaron un manifiesto en respaldo a la escritora argentina Ariana Harwicz, luego de que el Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades CULTUR ALH, de Granada, retirara su participación pocos días antes del encuentro. La decisión estuvo vinculada con cuestionamientos a las posiciones públicas de la autora respecto del boicot cultural a Israel en el marco del conflicto en Medio Oriente.
El manifiesto reivindica la libertad de expresión, el pluralismo y el debate y cuestiona que las posiciones públicas de un escritor puedan convertirse en motivo para excluirlo de un encuentro cultural. Entre los firmantes aparecen figuras como Fernando Savater, Margo Glantz, Piedad Bonnett, María Negroni, Santiago Kovadloff, Ana María Shua, Andrés Trapiello, Santiago Roncagliolo y Pola Oloixarac.
Harwicz tenía previsto participar el 26 de septiembre en una conversación junto al escritor Jesús Ortega, titulada “Oponerse al mundo”. La dirección del festival decidió retirar la actividad luego de cuestionamientos relacionados con sus posiciones sobre el boicot cultural. La organización explicó que la medida estuvo precedida por una carta de la Red Universitaria por Palestina de Granada y por el temor a posibles protestas durante el evento.
En el documento, los firmantes sostienen que “ningún escritor debería ser excluido de un encuentro cultural por sus posiciones públicas” y plantean que ante una opinión controvertida la respuesta debería ser el diálogo y la discusión pública. También reclaman una explicación transparente por parte del festival, el reconocimiento del perjuicio ocasionado y una reparación pública para la escritora.
La Universidad de Granada, vinculada a la organización del festival, se desmarcó de la decisión y aclaró que la retirada de la invitación fue adoptada por la dirección del encuentro y que no fue aprobada ni respaldada por su equipo de gobierno. La institución expresó además su compromiso con la libertad de expresión, el pensamiento crítico y el pluralismo.
El episodio abrió un debate en el ámbito cultural español sobre los límites entre las posiciones políticas, las protestas vinculadas al conflicto en Medio Oriente y la participación de escritores en espacios públicos. El manifiesto de respaldo a Harwicz sostiene que “la discrepancia política, por profunda que sea, no justifica la tergiversación, la descalificación personal ni la estigmatización” y aclara que su objetivo no es exigir que se compartan las opiniones de la autora, sino defender su derecho a expresarlas.