Cultura Redacción I24 20 de septiembre de 2026

A 108 años de los estigmas de San Pío de Pietrelcina: el día que recibió las llagas de Cristo

El 20 de septiembre de 1918, San Pío de Pietrelcina, conocido popularmente como Padre Pío, vivió uno de los episodios más significativos de su vida religiosa: recibió los estigmas de Cristo, las heridas que, según la tradición cristiana, corresponden a las sufridas por Jesús durante la crucifixión.

Tres años después, durante una investigación impulsada por el Santo Oficio, el religioso relató que el episodio ocurrió después de celebrar la Misa. Mientras se encontraba en oración y acción de gracias en el coro, afirmó haber contemplado a Jesús en actitud de crucificado y profundamente dolorido por la falta de correspondencia de los hombres. Según su testimonio, sintió compasión por los sufrimientos de Cristo y escuchó las palabras: “Te asocio a mi Pasión”.

Tras desaparecer la visión, San Pío aseguró haber descubierto en su cuerpo heridas de las que brotaba sangre. El caso fue posteriormente examinado durante la investigación eclesiástica realizada en 1921 por monseñor Carlo Raffaele Rossi, quien, de acuerdo con los registros de la investigación, concluyó que las lesiones no eran producto de fraude, engaño o sugestión.

Para San Pío, aquella experiencia significó una llamada a participar espiritualmente de la Pasión de Cristo y a ofrecer sus sufrimientos por los demás. Desde entonces, su vida quedó marcada por la oración, la celebración de la Misa y el sacramento de la confesión, prácticas que acompañaron su ministerio religioso hasta su muerte.

Cada 20 de septiembre, la Iglesia recuerda el aniversario de aquel acontecimiento que convirtió al Padre Pío en una de las figuras religiosas más reconocidas del siglo XX.